Cómo redactar un testamento vital con tu padre o madre mayor

Guía práctica para ayudar a padres mayores a crear un testamento vital que refleje sus deseos médicos. HowTo: Family Edition: family how-tos that actually help.

  1. Prepárate antes de la conversación. Investiga las leyes de tu estado sobre testamentos vitales y consigue los formularios oficiales. Elige un momento tranquilo cuando tu padre o madre se sienta cómodo y sin prisas. Explícale que es una forma de mantener el control sobre sus decisiones médicas y que pueden cambiar el documento cuando quieran.
  2. Habla sobre sus valores y preferencias. Pregúntale qué significa para él o ella tener una buena calidad de vida. Conversa sobre situaciones como estar conectado a máquinas, recibir alimentación artificial, o estar en estado vegetativo permanente. Escucha con paciencia y respeta sus opiniones, aunque sean diferentes a las tuyas. Anota sus respuestas para recordarlas después.
  3. Discute tratamientos específicos. Revisen juntos las opciones más comunes: reanimación cardiopulmonar (RCP), respiradores artificiales, diálisis, antibióticos, y cuidados paliativos. Explícale cada tratamiento en términos sencillos y pregúntale si lo querría en diferentes escenarios. No asumas nada - algunas personas quieren todos los tratamientos posibles, otras prefieren solo cuidados de comodidad.
  4. Completa el documento oficial. Usa los formularios legales de tu estado, no versiones genéricas de internet. Lee cada sección en voz alta y marca las opciones que reflejen sus deseos. Si algo no está claro, agréguenlo por escrito en la sección de comentarios. Asegúrate de que firme el documento frente a los testigos requeridos - generalmente dos adultos que no sean familiares.
  5. Organiza y comparte el documento. Haz varias copias del testamento vital firmado. Dale una copia a su médico principal, al hospital donde recibe atención, y a los familiares más cercanos. Guarda el original en un lugar seguro pero accesible, no en una caja fuerte. Agrega una copia a su cartera y otra al refrigerador donde los paramédicos puedan verla fácilmente.