Cómo dar una mesada que enseñe valores y responsabilidad
Aprende a usar la mesada como herramienta educativa para enseñar administración del dinero y responsabilidad a tus hijos.
- Decide el propósito de la mesada. Antes de empezar, define qué quieres lograr con la mesada. Puede ser para enseñar ahorro, responsabilidad con las tareas del hogar, manejo de gastos personales o una combinación de estos. Algunos padres la dan sin condiciones para enseñar administración básica, mientras otros la vinculan a responsabilidades específicas. Lo importante es que tengas claro tu objetivo y se lo comuniques a tu hijo de manera apropiada para su edad.
- Establece las reglas desde el principio. Define claramente cuánto dinero darás, con qué frecuencia (semanal o mensual), y qué se espera a cambio. Si decides vincular la mesada a tareas domésticas, especifica cuáles son y qué pasa si no se cumplen. También establece para qué pueden usar el dinero y para qué no. Por ejemplo, pueden usarlo para dulces o juguetes pequeños, pero no para cosas que tú consideras necesidades básicas como ropa o útiles escolares.
- Enseña la regla del ahorro dividido. Introduce el concepto de dividir el dinero en tres categorías: gastar, ahorrar y compartir (donar). Una proporción sencilla puede ser 50% para gastos inmediatos, 40% para ahorro a largo plazo, y 10% para ayudar a otros. Proporciona tres recipientes o sobres etiquetados donde puedan separar físicamente su dinero. Esto les enseña desde pequeños que el dinero tiene diferentes propósitos y que no todo debe gastarse inmediatamente.
- Permite que cometan errores pequeños. Deja que tu hijo tome algunas decisiones financieras por su cuenta, incluso si sabes que se va a arrepentir. Si gasta toda su mesada en dulces el primer día y luego quiere un juguete, resiste la tentación de darle dinero extra. Estos errores pequeños y seguros son lecciones valiosas que les enseñan consecuencias naturales. Cuando esto pase, conversa con empatía sobre cómo se siente y qué podría hacer diferente la próxima vez.
- Crea oportunidades para ganar dinero extra. Además de la mesada regular, ofrece trabajos adicionales que puedan hacer para ganar dinero extra. Esto puede incluir lavar el auto, organizar el garaje, o ayudar con proyectos especiales en casa. Esto les enseña la conexión entre trabajo y recompensa, y les da control sobre sus ingresos. Asegúrate de que estas tareas extras sean diferentes de sus responsabilidades básicas familiares.
- Modela buenos hábitos financieros. Involúcralos en decisiones familiares apropiadas para su edad, como comparar precios en el supermercado o planificar compras grandes. Comparte cómo tomas decisiones sobre el dinero, explicando conceptos como priorizar necesidades sobre deseos o ahorrar para metas específicas. Cuando cometas errores financieros menores, compártelos también: esto les muestra que todos seguimos aprendiendo sobre el dinero.