Cómo preparar a tu hijo para una cirugía

Guía completa para ayudar a padres a preparar emocional y físicamente a sus hijos antes de una operación.

  1. Habla con honestidad según su edad. Explica el procedimiento usando palabras simples y apropiadas para la edad de tu hijo. Evita detalles que puedan asustarlo, pero sé honesto sobre lo que va a pasar. Para niños pequeños, puedes decir que los doctores van a arreglar algo en su cuerpo para que se sienta mejor. Con niños mayores, puedes ser más específico sobre el procedimiento. Permite que haga preguntas y respóndelas con paciencia.
  2. Programa la conversación en el momento adecuado. No le digas muy temprano ni muy tarde. Los niños pequeños necesitan menos tiempo de anticipación (1-3 días antes), mientras que los niños mayores pueden manejar saberlo una semana antes. Elige un momento cuando tu hijo esté descansado y relajado, no cuando esté estresado o cansado.
  3. Usa libros y recursos visuales. Busca libros infantiles sobre hospitales y cirugías apropiados para su edad. Muchos hospitales tienen videos o folletos especiales para niños. Estos recursos ayudan a familiarizar a tu hijo con el entorno hospitalario y los procedimientos de manera menos amenazante.
  4. Practica técnicas de relajación. Enseña a tu hijo ejercicios de respiración profunda, visualización o técnicas de relajación muscular. Pueden practicar imaginar lugares felices o hacer respiraciones de globo (inhalar lentamente como inflando un globo). Estas técnicas lo ayudarán a manejar la ansiedad el día de la cirugía.
  5. Prepara los aspectos prácticos. Sigue todas las instrucciones preoperatorias del médico sobre ayuno, medicamentos y cuidado de la piel. Prepara una bolsa con objetos de comfort como su peluche favorito, manta o libro. Confirma qué artículos personales puede llevar al quirófano. Organiza el cuidado de otros hermanos y planifica tu día.
  6. Mantén la calma y transmite confianza. Tu hijo captará tu energía emocional. Si te muestras nervioso o ansioso, él también lo estará. Habla con un tono calmado y seguro. Si tienes preocupaciones, compártelas con el equipo médico o con otros adultos, no con tu hijo. Enfócate en aspectos positivos como que se sentirá mejor después.
  7. El día de la cirugía. Llega temprano para evitar prisas. Mantén rutinas familiares en la medida de lo posible. Trae entretenimiento apropiado para la espera. Pídele al equipo médico que le explique los procedimientos a tu hijo de manera amigable. Quédate con él hasta que el personal médico te lo permita.