Cómo manejar el primer ataque de pánico de tu hijo
Guía práctica para padres sobre cómo responder y ayudar a un niño durante su primer ataque de pánico.
- Mantén la calma y reconoce la situación. Tu reacción es clave para ayudar a tu hijo. Respira profundo y habla con voz tranquila y suave. Di frases como 'Estoy aquí contigo' o 'Esto va a pasar'. Evita mostrar pánico tú mismo, ya que los niños absorben las emociones de sus padres. Reconoce que lo que está sintiendo es real y válido, pero también explícale que no está en peligro.
- Ayuda con la respiración. Guía a tu hijo para que respire lenta y profundamente. Puedes decir 'Vamos a respirar juntos' e inhalar por la nariz contando hasta cuatro, mantener el aire por dos segundos, y exhalar por la boca contando hasta seis. Haz esto junto con él para que pueda seguir tu ritmo. Si es muy pequeño, puedes usar una imagen como 'infla tu barriguita como un globo'.
- Usa técnicas de conexión con el presente. Ayuda a tu hijo a enfocarse en el aquí y ahora. Pídele que nombre cinco cosas que puede ver, cuatro que puede tocar, tres que puede escuchar, dos que puede oler y una que puede saborear. También pueden contar objetos en la habitación o describir colores. Esto ayuda a que su mente se aleje del pánico y se concentre en su entorno inmediato.
- Ofrece comodidad física. Si tu hijo lo permite, ofrécele un abrazo suave o toma su mano. Algunos niños se sienten mejor con contacto físico, mientras que otros prefieren espacio. Pregúntale qué necesita. Puedes también ofrecerle un peluche favorito, una manta suave, o llevarlo a un lugar donde se sienta seguro y cómodo.
- Después del episodio. Una vez que tu hijo se haya calmado, habla con él sobre lo que pasó de manera simple y sin alarma. Explícale que los ataques de pánico son algo que le puede pasar a cualquier persona y que no hizo nada malo. Pregúntale cómo se siente y si recuerda qué estaba pensando antes de que empezara. Esta información será valiosa para el pediatra o especialista.