Cómo actuar durante el primer ataque de pánico de tu hijo

Guía práctica para padres sobre cómo reconocer y manejar el primer ataque de pánico de un niño con calma y efectividad.

  1. Reconoce las señales de un ataque de pánico. Los ataques de pánico pueden incluir síntomas físicos como respiración acelerada, sudoración, temblores, dolor en el pecho, náuseas o mareos. Tu hijo también puede sentir miedo intenso, sensación de irrealidad, o temor a que algo terrible vaya a pasar. Es importante recordar que estos síntomas, aunque intensos, no son peligrosos y pasarán.
  2. Mantén la calma y quédate cerca. Tu reacción calmada es fundamental. Respira profundo y habla con voz suave y tranquila. Quédate físicamente cerca de tu hijo sin agobiarlo. Dile frases como 'Estoy aquí contigo' y 'Esto va a pasar'. Evita decir 'cálmate' o minimizar lo que está sintiendo, ya que esto puede aumentar su ansiedad.
  3. Ayuda con técnicas de respiración simples. Enséñale a respirar lentamente contigo. Pueden hacer respiración de globo: inhalar por la nariz como si inflaran un globo en la barriga, mantener por dos segundos, y exhalar lentamente por la boca. Cuenta en voz alta para ayudarle a seguir el ritmo: 'inhala 1, 2, 3... exhala 1, 2, 3, 4, 5'. Hazlo junto con él para que se sienta acompañado.
  4. Usa técnicas de conexión con el presente. Ayuda a tu hijo a enfocarse en el aquí y ahora nombrando cosas que pueden ver, escuchar o tocar. Por ejemplo: '¿Puedes decirme tres cosas azules que ves?' o 'Vamos a escuchar juntos los sonidos de afuera'. También pueden tocar diferentes texturas o sostener algo frío como un vaso con agua.
  5. Después del episodio. Una vez que pase el ataque, mantén un ambiente tranquilo y sin presión. No hagas muchas preguntas inmediatamente. Ofrece agua y un abrazo si lo desea. Más tarde, cuando esté más calmado, pueden hablar sobre lo que pasó de manera simple y sin dramatizar. Valida sus sentimientos diciéndole que es normal sentir miedo y que hizo bien en superarlo.