Cómo cuidar a tu hijo con gastroenteritis
Guía práctica para padres sobre el cuidado en casa cuando tu hijo tiene gastroenteritis o gripe estomacal.
- Mantén a tu hijo hidratado. La hidratación es lo más importante cuando tu hijo tiene gastroenteritis. Ofrece líquidos frecuentemente en pequeñas cantidades. El agua sola puede no ser suficiente si hay vómitos o diarrea abundante. Las soluciones de rehidratación oral son ideales porque reponen los electrolitos perdidos. Si no tienes, puedes usar caldos claros, agua de arroz o té de manzanilla tibio. Evita jugos muy dulces, refrescos y bebidas deportivas comerciales. Si tu hijo vomita, espera 15-20 minutos y vuelve a ofrecer líquidos en sorbos muy pequeños.
- Ajusta la alimentación gradualmente. Durante las primeras horas, especialmente si hay vómitos, es mejor que tu hijo descanse el estómago y solo tome líquidos. Cuando los vómitos disminuyan, introduce alimentos suaves gradualmente. Comienza con la dieta BRAT: plátano, arroz blanco, puré de manzana y tostadas simples. También funcionan bien las galletas saladas, el caldo de pollo y el puré de papa sin mantequilla. Evita lácteos, alimentos grasosos, picantes o muy dulces hasta que se sienta completamente mejor.
- Proporciona descanso y comodidad. Tu hijo necesita mucho descanso para recuperarse. Prepara un lugar cómodo donde pueda dormir y descansar fácilmente. Ten cerca un recipiente por si vomita y toallas para limpiar. Mantén el ambiente tranquilo y fresco. Los baños tibios pueden ayudar si tiene fiebre o se siente incómodo. Ofrece mucho cariño y tranquilidad, ya que los niños pueden sentirse asustados cuando no se sienten bien.
- Controla los síntomas. Toma la temperatura regularmente si tu hijo se siente caliente. Puedes usar paracetamol o ibuprofeno según las indicaciones para la edad y peso de tu hijo, pero solo si es necesario para la fiebre alta o molestia significativa. No uses medicamentos para detener la diarrea a menos que el pediatra lo indique, ya que el cuerpo necesita eliminar el virus. Limpia suavemente el área del pañal o enseña a los niños mayores a limpiarse bien para prevenir irritación de la piel.
- Prevén el contagio en casa. La gastroenteritis es muy contagiosa. Lávate las manos frecuentemente con agua y jabón, especialmente después de atender a tu hijo, cambiar pañales o limpiar vómito. Mantén a tu hijo en casa hasta que esté 24 horas sin síntomas. Lava la ropa sucia con agua caliente y desinfecta las superficies que tu hijo haya tocado. Si es posible, asigna un baño específico para el niño enfermo y enséñale a lavarse las manos correctamente.