Cómo detectar problemas de visión en niños pequeños

Aprende a identificar las señales tempranas de problemas visuales en tus hijos para actuar a tiempo.

  1. Señales físicas que debes observar. Fíjate si tu hijo entrecierra los ojos frecuentemente, se frota los ojos sin tener sueño, o inclina la cabeza hacia un lado para mirar cosas. También observa si parpadea excesivamente, tiene los ojos llorosos sin razón aparente, o si uno de sus ojos se desvía hacia adentro o hacia afuera. Los dolores de cabeza frecuentes después de actividades que requieren enfocar la vista también pueden ser una señal.
  2. Cambios en el comportamiento. Presta atención si tu hijo evita actividades que requieren ver de cerca, como colorear o armar rompecabezas, o si se acerca mucho a los libros y pantallas. Nota si tiene dificultad para atrapar pelotas o camina con inseguridad, especialmente en escaleras. Los cambios repentinos en el rendimiento escolar o la pérdida de interés en actividades que antes disfrutaba también pueden indicar problemas visuales.
  3. Observaciones durante las actividades diarias. Durante la lectura o mientras ve televisión, fíjate si cubre un ojo o cierra uno para ver mejor. Observa si confunde letras similares más de lo normal para su edad, o si tiene dificultad para seguir líneas de texto. En el juego, nota si tiene problemas para encontrar juguetes que están a la vista o si tropieza frecuentemente con objetos.
  4. Qué hacer si notas estas señales. Mantén un registro de cuándo y con qué frecuencia observas estos comportamientos. No intentes diagnosticar o corregir el problema por tu cuenta. Habla con tu hijo de manera tranquila sobre lo que has notado, sin alarmarlo. Programa una cita con el pediatra o un especialista en oftalmología infantil lo antes posible.