Cómo saber si tu hijo necesita terapia ocupacional

Aprende a identificar las señales que indican que tu hijo podría beneficiarse de la terapia ocupacional.

  1. Señales relacionadas con las habilidades motoras finas. Observa si tu hijo tiene dificultades para usar tijeras, sujetar un lápiz correctamente, abotonar la ropa o usar cubiertos. También presta atención si evita actividades como dibujar, hacer rompecabezas o jugar con bloques pequeños. Otros indicadores incluyen una escritura muy lenta o ilegible para su edad, dificultad para abrir envases o problemas para atar los zapatos cuando ya debería poder hacerlo.
  2. Problemas con las habilidades motoras gruesas. Fíjate si tu hijo tiene problemas para mantener el equilibrio, subir y bajar escaleras, saltar en un pie o andar en bicicleta. También observa si se cansa fácilmente durante actividades físicas, tiene dificultad para atrapar o lanzar una pelota, o parece torpe al caminar o correr. La postura encorvada al sentarse o escribir también puede ser una señal.
  3. Dificultades con el procesamiento sensorial. Algunos niños reaccionan de manera extrema a ciertos estímulos. Tu hijo podría necesitar ayuda si se cubre los oídos con ruidos normales, rechaza ciertos tipos de ropa por la textura, se molesta excesivamente con luces brillantes o tiene reacciones fuertes a olores comunes. También observa si busca constantemente estímulos sensoriales intensos, como saltar excesivamente o tocar todo con fuerza.
  4. Problemas en las actividades de la vida diaria. Presta atención si tu hijo tiene dificultades persistentes para vestirse solo, cepillarse los dientes, peinarse o bañarse de manera independiente para su edad. También incluye problemas para organizar sus pertenencias, seguir rutinas matutinas o nocturnas, o dificultades extremas con las transiciones entre actividades.
  5. Desafíos en el entorno escolar. En la escuela, observa si tu hijo tiene problemas para mantenerse sentado en su silla, organizar su escritorio o mochila, completar tareas escritas en el tiempo esperado, o participar en actividades de educación física. También incluye dificultades para concentrarse en ambientes ruidosos o con muchos estímulos visuales.