Cómo mantener a los niños hidratados durante el deporte

Guía práctica para asegurar que tus hijos se mantengan bien hidratados antes, durante y después de la actividad física.

  1. Hidratación antes del deporte. Comienza la hidratación 2-3 horas antes de la actividad física. Ofrece a tu hijo entre 1 y 2 vasos de agua dependiendo de su edad y tamaño. Evita las bebidas con mucha azúcar o cafeína antes del ejercicio. Si el día está muy caluroso o la actividad será intensa, aumenta ligeramente la cantidad. Una buena señal de hidratación adecuada es que la orina sea de color amarillo claro.
  2. Durante la actividad deportiva. Programa descansos para beber agua cada 15-20 minutos, incluso si tu hijo dice que no tiene sed. Ofrece pequeños sorbos frecuentes en lugar de grandes cantidades de una vez. Para actividades que duran menos de una hora, el agua simple es suficiente. Si el ejercicio se extiende por más tiempo o hace mucho calor, considera bebidas deportivas con electrolitos, pero diluidas a la mitad para niños.
  3. Después del deporte. Continúa ofreciendo líquidos durante las siguientes 2 horas después del ejercicio. Una forma sencilla de saber cuánto necesita beber es pesarlo antes y después (si es posible): por cada medio kilo perdido, debe beber aproximadamente 2-3 vasos de agua. Incluye alimentos con alto contenido de agua como frutas frescas para ayudar en la recuperación.
  4. Reconocer las señales de deshidratación. Observa si tu hijo tiene la boca seca, está más cansado de lo normal, tiene dolor de cabeza o se queja de mareos. La piel que tarda en volver a su lugar cuando la pellizzcas suavemente también indica deshidratación. Si notas que no ha orinado en varias horas o su orina es muy oscura, aumenta inmediatamente la ingesta de líquidos y busca sombra.