Cómo manejar enfermedades comunes en la infancia
Guía práctica para padres sobre el cuidado en casa de resfriados, fiebre, dolor de estómago y otros malestares infantiles frecuentes.
- Reconoce los síntomas más comunes. Los resfriados suelen comenzar con goteo nasal, estornudos y tos leve. La fiebre puede aparecer de repente y hacer que tu hijo se sienta decaído. Los dolores de estómago se manifiestan con quejas de 'me duele la panza' y a veces náuseas. La diarrea cambia la consistencia y frecuencia de las deposiciones. Observa también cambios en el apetito, el sueño o el comportamiento general de tu hijo, ya que pueden indicar que no se siente bien.
- Cuidados básicos en casa. Mantén a tu hijo hidratado ofreciéndole agua, caldos tibios o bebidas sin cafeína con frecuencia. Asegúrate de que descanse lo suficiente, incluso si eso significa relajar las rutinas habituales. Para la congestión nasal, usa un humidificador o deja que respire el vapor del baño caliente. Dale comidas suaves como arroz, plátano o tostadas si tiene malestar estomacal. Controla la fiebre con ropa ligera y baños tibios, nunca fríos.
- Medicamentos seguros para niños. Solo usa medicamentos específicamente diseñados para la edad de tu hijo y sigue exactamente las dosis indicadas en el empaque. El paracetamol y el ibuprofeno son seguros para bajar la fiebre, pero nunca des aspirina a menores de 18 años. Evita medicamentos para la tos en niños menores de 4 años. Guarda todos los medicamentos en un lugar seguro, fuera del alcance de los niños. Cuando tengas dudas sobre qué dar o cuánto, consulta con el pediatra o farmacéutico.
- Prevención de contagios. Enseña a tu hijo a lavarse las manos frecuentemente con agua y jabón por al menos 20 segundos. Enséñale a toser o estornudar en el codo, no en las manos. Limpia regularmente las superficies que se tocan mucho como manijas, interruptores y juguetes. Mantén a tu hijo en casa mientras tenga fiebre o se sienta muy mal para evitar contagiar a otros. Asegúrate de que toda la familia mantenga buena higiene durante la enfermedad.
- Cuándo quedarse en casa. Tu hijo debe quedarse en casa si tiene fiebre, vómitos, diarrea frecuente o se siente demasiado mal para participar en actividades normales. Generalmente pueden regresar a la escuela o guardería 24 horas después de que desaparezca la fiebre sin medicamentos. Si solo tiene goteo nasal leve pero se siente bien, probablemente puede hacer sus actividades normales. Usa tu criterio como padre: si notas que tu hijo no está en condiciones de seguir su rutina, es mejor que descanse en casa.