Cómo lograr que los niños pequeños coman verduras

Estrategias probadas para hacer que tu pequeño disfrute las verduras sin batallas a la hora de comer.

  1. Empieza poco a poco y sé constante. Introduce una verdura nueva a la vez y sírvela repetidamente sin presión. Los estudios muestran que los niños necesitan estar expuestos a un alimento nuevo entre 10 y 15 veces antes de aceptarlo. Coloca pequeñas porciones de verduras en su plato junto con alimentos que ya le gustan, incluso si no las toca al principio. No te desanimes si las rechaza inicialmente; esto es completamente normal y parte del proceso de aprendizaje.
  2. Haz las verduras más atractivas. Corta las verduras en formas divertidas usando moldes para galletas o córtalas en bastoncitos fáciles de agarrar. Sirve verduras crudas con salsas que le gusten como hummus, yogur natural o un poco de queso derretido. Los colores brillantes también llaman la atención: crea un 'arcoíris' en el plato con zanahorias naranjas, pimientos rojos, brócoli verde y coliflor morada. Permite que tu hijo juegue con la comida y la explore con sus manos, ya que esto es parte natural de cómo aprenden.
  3. Involucra a tu hijo en el proceso. Lleva a tu pequeño al mercado y deja que escoja verduras que le llamen la atención por su color o forma. En casa, permítele ayudar con tareas simples como lavar las verduras, arrancar hojas de lechuga o poner los tomates cherry en el tazón. Cuando los niños participan en la preparación de la comida, están más dispuestos a probar lo que han ayudado a hacer. Incluso puedes plantar un pequeño huerto en macetas donde puedan ver crecer sus propias verduras.
  4. Mezcla y disimula creativamente. Incorpora verduras en platillos que ya le gustan. Agrega espinacas picadas finamente a los espaguetis con salsa de tomate, mezcla calabacín rallado en los muffins, o prepara smoothies con espinacas baby y frutas dulces. Puedes hacer 'nuggets' de coliflor horneados o hamburguesas con lentejas y verduras. El objetivo no es engañar permanentemente, sino ayudarles a acostumbrarse a los sabores gradualmente.
  5. Sé un buen modelo a seguir. Los niños imitan lo que ven, así que asegúrate de comer verduras tú también y mostrar que las disfrutas. Come en familia siempre que sea posible y haz comentarios positivos sobre las verduras: 'Mmm, estas zanahorias están súper crujientes' o 'Me encanta el color de este brócoli'. Evita hacer comentarios negativos sobre cualquier comida frente a tu hijo, incluso si no es tu verdura favorita.
  6. Evita las batallas a la hora de comer. No conviertas las verduras en una lucha de poder. Evita sobornar, forzar o usar postres como recompensa por comer verduras, ya que esto puede crear asociaciones negativas. Tu trabajo es ofrecer alimentos saludables; el trabajo de tu hijo es decidir cuánto comer. Mantén las comidas relajadas y placenteras, y no hagas comentarios especiales cuando coma o rechace verduras.