Cómo identificar un trastorno alimentario en tu adolescente
Aprende a reconocer las señales de advertencia de trastornos alimentarios en adolescentes para actuar a tiempo.
- Cambios en los hábitos alimentarios. Observa si tu adolescente evita comidas familiares con excusas frecuentes, elimina grupos completos de alimentos (como carbohidratos o grasas), cuenta obsesivamente calorías o lee etiquetas nutricionales de manera excesiva. También presta atención si come cantidades muy pequeñas, corta la comida en pedazos diminutos, o al contrario, si notas que desaparecen grandes cantidades de comida de la despensa. Los rituales extraños alrededor de la comida, como comer siempre en el mismo orden o usar solo ciertos utensilios, también pueden ser señales de alerta.
- Cambios físicos que debes observar. Los cambios de peso notables, ya sea pérdida o aumento rápido, son una señal importante. Fíjate también en otros síntomas físicos como fatiga constante, mareos frecuentes, problemas para concentrarse, uñas quebradizas, cabello que se cae más de lo normal, o sensibilidad extrema al frío. En las chicas, la ausencia o irregularidad en la menstruación puede ser una señal significativa. También observa si tu adolescente se enferma con frecuencia o tarda más tiempo en recuperarse de resfriados u otras enfermedades.
- Cambios emocionales y de comportamiento. Presta atención a cambios de humor extremos relacionados con la comida, ansiedad intensa antes de las comidas, o irritabilidad cuando no puede controlar lo que come. Muchos adolescentes con trastornos alimentarios se aíslan socialmente, especialmente de actividades que involucren comida. También pueden mostrar perfeccionismo excesivo, baja autoestima, o hacer comentarios negativos constantes sobre su cuerpo. El ejercicio compulsivo, como la necesidad de hacer actividad física inmediatamente después de comer o ejercitarse a pesar de estar enfermo o lesionado, es otra señal importante.
- Señales en las redes sociales y actividades. Observa si tu adolescente sigue cuentas en redes sociales relacionadas con dietas extremas, pérdida de peso o 'inspiración' para estar delgado. También presta atención si publica fotos obsesivamente de su comida, su cuerpo, o rutinas de ejercicio. El uso frecuente de aplicaciones para contar calorías o monitorear el peso también puede ser una señal de preocupación. Si notas que evita actividades sociales que involucren comida, como cumpleaños, salidas con amigos, o celebraciones familiares, es momento de tener una conversación.
- Cómo abordar tus preocupaciones. Si notas varias de estas señales, acércate a tu adolescente con amor y sin juicios. Elige un momento tranquilo para hablar y expresa tus observaciones específicas sin etiquetar o diagnosticar. Por ejemplo, puedes decir 'He notado que últimamente evitas cenar con nosotros y me preocupa que no te sientes bien'. Escucha sin interrumpir y evita comentarios sobre el peso o la apariencia. En lugar de confrontar, ofrece apoyo y pregunta cómo te puedes ayudar. Mantén la calma aunque tu hijo se ponga defensivo o niegue que hay un problema.