Cómo disciplinar sin gritar

Aprende técnicas efectivas para establecer límites y corregir comportamientos sin recurrir a los gritos.

  1. Mantén la calma primero. Antes de reaccionar, respira profundo y cuenta hasta cinco. Si sientes que vas a explotar, dile a tu hijo 'necesito un momento' y tómate un descanso de dos minutos. Es imposible disciplinar efectivamente cuando estás alterado. Recuerda que tu hijo aprende más de cómo manejas tus emociones que de las palabras que dices.
  2. Baja a su nivel físicamente. Agáchate o siéntate para estar a la altura de los ojos de tu hijo. Esto hace que la conversación sea menos intimidante y más conectada. Habla en un tono firme pero calmado, como si estuvieras hablando con un amigo que respetas. El contacto visual ayuda a que tu mensaje llegue mejor.
  3. Usa consecuencias naturales y lógicas. En lugar de castigar con gritos, aplica consecuencias que estén directamente relacionadas con el comportamiento. Si no recoge sus juguetes, los juguetes se guardan por el resto del día. Si no se porta bien en el supermercado, la próxima vez se queda en casa con el otro padre. Las consecuencias enseñan mejor que los regaños.
  4. Establece expectativas claras de antemano. Antes de salir o comenzar una actividad, explica qué comportamiento esperas. 'En la tienda caminaremos juntos y usaremos voz bajita.' Cuando los niños saben qué esperar, es más probable que cooperen. Si rompe la regla, recuérdale calmadamente lo que habían acordado.
  5. Enfócate en lo que quieres que haga. En lugar de gritar 'deja de correr', di 'camina por favor'. En lugar de 'no pegues', di 'usa palabras para decir cómo te sientes'. Los niños responden mejor a instrucciones positivas y claras. Diles específicamente qué hacer en lugar de solo qué no hacer.
  6. Reconoce el buen comportamiento. Pon más energía en notar cuando tu hijo se porta bien que cuando se porta mal. 'Me encanta cómo compartiste tus juguetes' o 'gracias por usar voz suave'. Los niños buscan atención, y si solo la reciben por mal comportamiento, seguirán portándose mal.