Cómo hablar con tu hijo sobre la ansiedad

Aprende a conversar con tu hijo sobre la ansiedad de manera comprensiva y efectiva para todas las edades.

  1. Crea un ambiente seguro para la conversación. Elige un momento tranquilo cuando tanto tú como tu hijo estén relajados. Apaga las distracciones como televisión o teléfonos. Siéntate a su nivel físico si es pequeño, y usa un tono de voz calmado y comprensivo. Hazle saber que puede contarte cualquier cosa sin ser juzgado. Comienza preguntando cómo se siente o si ha notado que a veces se siente preocupado o nervioso.
  2. Explica qué es la ansiedad de manera simple. Describe la ansiedad como un sentimiento de preocupación o nerviosismo que todos tenemos a veces. Explícale que es la forma que tiene nuestro cuerpo de protegernos cuando percibe algo como peligroso o incierto. Usa comparaciones que pueda entender: 'Es como cuando tu cuerpo te avisa que algo podría ser difícil o asustoso'. Asegúrate de que sepa que tener ansiedad no significa que esté roto o que haya algo malo con él.
  3. Ayúdale a identificar las señales en su cuerpo. Enséñale a reconocer cómo se siente la ansiedad en su cuerpo. Pueden ser mariposas en el estómago, corazón que late rápido, manos sudorosas, o sensación de querer escapar. Explícale que estas sensaciones son normales y que su cuerpo está tratando de ayudarlo. Practiquen juntos poniendo atención a estas señales cuando esté calmado, para que pueda reconocerlas cuando aparezcan.
  4. Enseña estrategias básicas para manejarla. Comparte técnicas sencillas que puede usar cuando se sienta ansioso. La respiración profunda es fundamental: enséñale a inhalar lentamente contando hasta cuatro, mantener el aire dos segundos, y exhalar contando hasta cuatro. También pueden probar nombrar cinco cosas que ve, cuatro que puede tocar, tres que escucha, dos que huele y una que puede probar. Estas técnicas lo ayudan a calmarse y sentirse más en control.
  5. Valida sus sentimientos y normaliza la experiencia. Cuando tu hijo comparta sus preocupaciones, evita minimizar sus sentimientos diciendo 'no te preocupes' o 'no es para tanto'. En cambio, reconoce lo que siente: 'Entiendo que te sientes nervioso por el examen, es normal sentirse así'. Comparte ejemplos apropiados de cuando tú también has sentido ansiedad y cómo la manejaste. Esto le ayuda a ver que no está solo y que los sentimientos difíciles son parte de la vida.
  6. Establece un plan de apoyo conjunto. Trabajen juntos para crear un plan de qué hacer cuando se sienta muy ansioso. Esto puede incluir venir a buscarte, usar sus técnicas de respiración, o tener un objeto de comfort cerca. Establece señales que pueda usar si se siente ansioso en público y necesita tu ayuda. Asegúrale que siempre puede acudir a ti y que trabajarán juntos para encontrar soluciones.