Cómo mantener entretenidos a los niños pequeños en vuelos largos

Estrategias prácticas para que tu niño pequeño se mantenga ocupado y tranquilo durante viajes largos en avión.

  1. Prepara una bolsa de actividades especiales. Lleva una bolsa dedicada exclusivamente al entretenimiento de tu pequeño. Incluye libros nuevos que no haya visto antes, crayones y papel, stickers reutilizables, y pequeños juguetes que no hagan ruido. Los juguetes magnéticos funcionan muy bien porque las piezas no se caen. Evita juguetes con sonidos o música a menos que tengas audífonos para niños. Guarda algunos artículos como 'sorpresas' para sacar en momentos difíciles del vuelo.
  2. Usa la tecnología de manera estratégica. Descarga videos, aplicaciones educativas y música en tu tablet o teléfono antes del vuelo. Las aplicaciones de dibujo, rompecabezas simples y videos cortos pueden ser salvavidas. Asegúrate de tener audífonos cómodos del tamaño adecuado para tu niño. Limita el tiempo de pantalla para que no se canse de la tecnología al principio del vuelo. Alterna entre tiempo de pantalla y actividades físicas.
  3. Planifica comidas y snacks estratégicamente. Lleva snacks variados en recipientes pequeños que tu niño pueda abrir solo. Los snacks que toman tiempo para comer, como uvas individuales o cereal seco, ayudan a pasar más tiempo. Evita dulces que puedan causar hiperactividad. Empaca una taza antiderrame y considera llevar leche en polvo si tu niño la toma. Los snacks nuevos o especiales pueden servir como distracción adicional.
  4. Crea rutinas de movimiento. Programa caminatas por el pasillo cuando sea seguro hacerlo. Lleva a tu niño al baño incluso si no lo necesita, solo para cambiar de ambiente. Haz ejercicios simples de estiramiento en el asiento como mover los dedos de los pies o rotar los hombros. Los juegos de palmas o canciones con movimientos de manos pueden ayudar a liberar energía sin molestar a otros pasajeros.
  5. Maneja los momentos difíciles. Ten un plan para las crisis. Lleva un objeto de confort familiar como una manta o peluche favorito. Practica técnicas de respiración profunda que puedan calmar tanto a ti como a tu niño. Si tu pequeño llora, mantén la calma y recuerda que es normal. Cambia de actividad o ubicación si es posible. No dudes en pedir ayuda a la tripulación si la necesitas.