Cómo hacer un batido sin seguir una receta

Aprende a crear batidos deliciosos y nutritivos usando solo tu intuición y los ingredientes que tengas en casa.

  1. Empieza con una base líquida. Necesitas entre 1/2 y 1 taza de líquido para que la licuadora funcione bien. Puedes usar leche (de vaca, almendra, avena, coco), agua, jugo natural o yogur líquido. La cantidad depende de qué tan espeso quieras tu batido. Empieza con menos líquido y agrega más si necesitas.
  2. Agrega las frutas principales. Usa entre 1 y 2 tazas de fruta. Los plátanos congelados son perfectos porque dan cremosidad y dulzor natural. Las bayas, mango, piña, durazno y manzana funcionan muy bien. Si usas fruta fresca, agrega unos cubitos de hielo para que quede más refrescante. Las frutas congeladas hacen batidos más espesos.
  3. Balancea los sabores. Prueba tu batido antes de terminarlo. Si está muy ácido, agrega un poco de miel, fechas o más plátano. Si está muy dulce, unas gotas de limón lo equilibrarán. Si quieres más sabor, agrega una pizca de vainilla, canela o jengibre fresco.
  4. Añade nutrientes extras (opcional). Para hacer el batido más nutritivo, puedes agregar un puñado de espinaca o kale (no cambian mucho el sabor), una cucharada de mantequilla de nuez, semillas de chía, avena o proteína en polvo. Agrega estos ingredientes de a poco y prueba.
  5. Ajusta la consistencia. Si tu batido quedó muy espeso, agrega más líquido de a poco. Si quedó muy líquido, añade más fruta congelada, hielo o avena. Licúa bien entre cada ajuste para ver cómo queda la textura.