Navegando desacuerdos sobre crianza con suegros
Aprenda a manejar las diferencias en las filosofías de crianza con la familia extendida mientras mantiene límites y relaciones saludables.
- Estableciendo sus valores fundamentales. Antes de discutir las diferencias con los suegros, es útil identificar qué decisiones de crianza no son negociables para su hogar y cuáles son flexibles. Muchas familias descubren que tener un frente unido como pareja es el paso más importante; cuando usted y su pareja están de acuerdo en el "por qué" detrás de sus reglas, se vuelve más fácil comunicar esos límites claramente a otros. Considere la diferencia entre una preferencia y un requisito de salud o seguridad. Los límites relacionados con la seguridad, como el uso de asientos para el automóvil o el manejo de alergias severas, generalmente requieren una aplicación estricta. Otras áreas, como el tiempo frente a la pantalla o la hora de acostarse, pueden ofrecer más espacio para el compromiso dependiendo de la frecuencia de las visitas.
- Comunicando límites de manera efectiva. Al abordar un desacuerdo, concéntrese en el comportamiento en lugar del carácter de la persona. Las personas en esta situación a menudo descubren que enmarcar la conversación en torno a las necesidades específicas del niño, en lugar de una crítica a los métodos del abuelo, reduce la actitud defensiva. Por ejemplo, explicar que un niño está trabajando actualmente en un horario de sueño específico puede ayudar al abuelo a comprender que sus reglas se refieren al desarrollo del niño, no a un rechazo de su estilo de crianza. Si se cruza un límite, abordarlo con calma y en privado a menudo es más efectivo que señalarlo en el momento. Esto permite un diálogo más constructivo y evita que el niño se sienta atrapado en medio de un conflicto de adultos.