Navegando desacuerdos sobre crianza con suegros

Aprenda a manejar las diferencias en las filosofías de crianza con la familia extendida mientras mantiene límites y relaciones saludables.

  1. Estableciendo sus valores fundamentales. Antes de discutir las diferencias con los suegros, es útil identificar qué decisiones de crianza no son negociables para su hogar y cuáles son flexibles. Muchas familias descubren que tener un frente unido como pareja es el paso más importante; cuando usted y su pareja están de acuerdo en el "por qué" detrás de sus reglas, se vuelve más fácil comunicar esos límites claramente a otros. Considere la diferencia entre una preferencia y un requisito de salud o seguridad. Los límites relacionados con la seguridad, como el uso de asientos para el automóvil o el manejo de alergias severas, generalmente requieren una aplicación estricta. Otras áreas, como el tiempo frente a la pantalla o la hora de acostarse, pueden ofrecer más espacio para el compromiso dependiendo de la frecuencia de las visitas.
  2. Comunicando límites de manera efectiva. Al abordar un desacuerdo, concéntrese en el comportamiento en lugar del carácter de la persona. Las personas en esta situación a menudo descubren que enmarcar la conversación en torno a las necesidades específicas del niño, en lugar de una crítica a los métodos del abuelo, reduce la actitud defensiva. Por ejemplo, explicar que un niño está trabajando actualmente en un horario de sueño específico puede ayudar al abuelo a comprender que sus reglas se refieren al desarrollo del niño, no a un rechazo de su estilo de crianza. Si se cruza un límite, abordarlo con calma y en privado a menudo es más efectivo que señalarlo en el momento. Esto permite un diálogo más constructivo y evita que el niño se sienta atrapado en medio de un conflicto de adultos.