Establecer límites sin crear conflictos

Aprende a comunicar tus necesidades de forma clara y eficaz, minimizando la fricción en tus relaciones. HowTo: Family Edition: family how-tos that actually help.

  1. Céntrate en tus necesidades, no en su comportamiento. Al establecer un límite, el objetivo es definir en qué puedes y en qué no puedes participar, en lugar de intentar controlar las acciones de la otra persona. Enmarcar tus necesidades en torno a tu propia capacidad —como por ejemplo, 'Me cuesta concentrarme cuando la televisión está encendida durante la cena'— suele ser más eficaz que decirle a alguien que cambie su comportamiento. Al centrar la atención en tu propia experiencia, reduces la probabilidad de que la otra persona se sienta atacada o criticada. Este cambio de perspectiva te permite presentar tu límite como un requisito personal para tu bienestar, algo con lo que, en general, es más difícil discutir que con una exigencia.
  2. La importancia de la coherencia. Los límites son más efectivos cuando son predecibles. Si un límite se aplica solo ocasionalmente, puede generar confusión y frustración en ambas partes. Ser claro sobre lo que necesitas desde el principio ayuda a los demás a entender tu postura, reduciendo la necesidad de negociaciones repetidas. La coherencia también te ayuda a mantener la calma cuando se pone a prueba un límite. Cuando sabes exactamente cuál es tu límite y cómo piensas mantenerlo, es menos probable que reacciones con emociones intensas, lo que a su vez ayuda a que la conversación sea productiva.