Cómo reparar después de una discusión familiar
Aprenda enfoques prácticos para navegar las consecuencias de un conflicto y restablecer la conexión con los miembros de la familia.
- Crear espacio para la desescalada. Antes de intentar resolver una discusión, a menudo es útil asegurarse de que todos los involucrados hayan tenido tiempo para regular sus sistemas nerviosos. Cuando las emociones están alteradas, la capacidad del cerebro para la resolución racional de problemas disminuye. Algunas familias descubren que tomarse un tiempo determinado, ya sea una hora o un día, permite una conversación más productiva más adelante. Durante este tiempo, el objetivo no es quedarse rumiando la ofensa, sino pasar de un estado defensivo a uno reflexivo. Reconocer que ambas partes pueden haber contribuido a la tensión puede ayudar a bajar la barrera para volver a interactuar.
- Abordar la conversación. Cuando estén listos para hablar, concéntrense en el impacto del evento en lugar de asignar culpas. Muchas personas tienen éxito usando declaraciones en primera persona ('Yo siento' o 'Yo experimento'), que describen su propia experiencia sin atacar el carácter de la otra persona. Este enfoque invita a la otra persona a escuchar en lugar de prepararse inmediatamente para una defensa. Escuchen la perspectiva de la otra persona con el objetivo de comprender, no de ganar. No necesariamente tienen que estar de acuerdo con su versión de los hechos para reconocer que sus sentimientos son válidos. Encontrar un pequeño punto de acuerdo a menudo puede servir como un puente para resolver diferencias mayores.