Cómo enseñar a los niños a reparar después de un conflicto
Pasos prácticos para guiar a los niños a través del proceso de enmendar y restaurar la conexión después de un desacuerdo.
- Más allá de la disculpa forzada. Muchos padres sienten la necesidad de exigir una disculpa inmediata para resolver un conflicto rápidamente. Sin embargo, una disculpa forzada a veces puede sentirse como una actuación para un niño y puede no abordar los sentimientos subyacentes o el daño causado. En lugar de centrarse en la palabra 'lo siento', considere guiar al niño para que reconozca lo que sucedió y cómo podría sentirse la otra persona. Al ralentizar el proceso, permite que el niño regule sus emociones primero. Un niño que todavía está en medio de un pico de frustración rara vez es capaz de empatía genuina. Una vez que la intensidad del momento ha pasado, puede facilitar una conversación sobre lo que salió mal.
- Los tres pilares de la reparación significativa. La reparación efectiva a menudo implica tres componentes distintos: reconocimiento, impacto y acción. Primero, ayude al niño a nombrar el comportamiento que causó el problema. Segundo, anímelo a considerar cómo sus acciones afectaron a la otra persona; esto fomenta la toma de perspectiva en lugar de solo seguir reglas. Finalmente, concéntrese en 'arreglarlo'. Esto no siempre significa un gran gesto; puede ser tan simple como preguntar: '¿Qué crees que ayudaría a tu amigo a sentirse mejor ahora mismo?' Esto pone la agencia en manos del niño y le enseña que tiene el poder de corregir errores y contribuir positivamente a sus relaciones.