Navegando desacuerdos sobre estilos de crianza

Estrategias para comunicarse eficazmente con su pareja cuando tienen puntos de vista diferentes sobre la crianza de los hijos.

  1. Identificando los valores fundamentales. A menudo, los conflictos de crianza surgen de valores más profundos y tácitos, arraigados en cómo se crió cada miembro de la pareja. Antes de entablar un debate sobre una regla o consecuencia específica, considera el 'por qué' detrás de tu posición. ¿Estás priorizando la independencia, la seguridad, la estructura o la expresión emocional? Comprender tus propias motivaciones subyacentes puede ayudarte a explicar tu perspectiva con mayor claridad a tu pareja. Una vez que ambos miembros de la pareja hayan identificado sus prioridades principales, busquen áreas de superposición. Muchas parejas descubren que, si bien sus métodos difieren, sus objetivos finales para sus hijos —como criar a un ser humano amable o resiliente— son notablemente similares. Centrarse en estos objetivos compartidos puede cambiar la conversación de una competencia de 'correcto contra incorrecto' a una sesión colaborativa de resolución de problemas.
  2. Manejando desacuerdos en el momento. El aspecto más desafiante del conflicto de crianza suele ser el momento. Si surge un desacuerdo delante de los niños, generalmente se recomienda pausar la discusión. Mantener un frente unido es útil para el sentido de seguridad de un niño, y los intercambios acalorados pueden escalar rápidamente cuando todos están estresados. Acordar una señal de 'pausa' puede ser una herramienta útil. Cuando un conflicto comienza a sentirse improductivo, cualquiera de los miembros de la pareja puede pedir un descanso para discutir el asunto en privado más tarde esa noche. Esto permite que ambas personas procesen sus emociones y aborden el tema con una mentalidad más tranquila y objetiva.