Cuándo hablar con su pareja sobre los enfoques de disciplina

Aprenda cómo abordar el delicado tema de los estilos de disciplina parental con su pareja para asegurarse de que estén alineados con los valores de su familia.

  1. Encontrar el momento adecuado. Rara vez es productivo discutir estrategias de disciplina mientras un niño se está portando mal activamente o inmediatamente después de que haya ocurrido un evento disciplinario. En esos momentos, las emociones están a flor de piel y ambos padres pueden estar reaccionando desde un lugar de estrés en lugar de lógica. En su lugar, intente programar una 'reunión de control' durante un momento de calma, como después de que los niños se hayan dormido o durante un paseo de fin de semana. Abordar la conversación como un proyecto colaborativo en lugar de una crítica al estilo de su pareja puede cambiar el tono de la discusión. Enfóquese en el objetivo compartido de apoyar el desarrollo de su hijo en lugar de demostrar quién tiene 'razón' o 'está equivocado'.
  2. Identificar sus valores. Antes de hablar con su pareja, considere cuáles son sus valores fundamentales con respecto a la disciplina. ¿Busca consecuencias naturales, rutinas estructuradas o un mayor énfasis en la comunicación verbal? Muchos padres encuentran útil reflexionar sobre su propia crianza: qué funcionó para ellos y qué preferirían cambiar. Cuando comparta estas reflexiones con su pareja, use declaraciones en primera persona ('yo') para describir sus propias necesidades e inquietudes. Esto permite que su pareja comprenda su perspectiva sin sentirse atacada o a la defensiva. Recuerde que a menudo es necesario llegar a un compromiso, ya que dos estilos de crianza diferentes a veces pueden integrarse en un enfoque equilibrado.