Cómo hablar con tu hijo sobre necesidades y deseos
Una guía para padres sobre cómo introducir el concepto de priorización financiera y distinguir entre necesidades esenciales y deseos discrecionales.
- Establecer el vocabulario. Muchos padres comienzan definiendo los términos de una manera que se relacione con la vida diaria del niño. Las necesidades a menudo se presentan como los elementos esenciales requeridos para la salud y la seguridad, como alimentos nutritivos, ropa, vivienda y atención médica. Los deseos se describen como cosas que son agradables de tener pero que no son estrictamente necesarias para el funcionamiento diario, como un juguete nuevo o un dulce específico. Algunas familias encuentran útil usar ejemplos del mundo real durante actividades rutinarias, como ir de compras. Al narrar el proceso de pensamiento, como señalar que la leche es una necesidad para la nutrición familiar mientras que un refrigerio de marca específico es un deseo, los niños observan el proceso de categorización en acción. Este aprendizaje por observación ayuda a construir un marco para su propia toma de decisiones futura.
- Enfoques para la priorización financiera. Cuando los niños piden artículos, los padres a menudo encuentran una oportunidad natural para practicar la gratificación diferida. Un enfoque común es animar al niño a esperar antes de realizar una compra, lo que puede ayudar a aclarar si el artículo es un interés pasajero o un deseo genuino. Esta pausa permite una conversación sobre el presupuesto familiar y las compensaciones involucradas en el gasto de dinero. Otro enfoque implica el establecimiento de metas. Si un niño tiene el corazón puesto en un 'deseo', algunos padres sugieren un plan de ahorro. Al animar al niño a contribuir con su propia asignación o dinero de regalo para un artículo deseado, obtienen una comprensión tangible del valor del dinero y el esfuerzo requerido para adquirir bienes no esenciales.