Apoyando a los niños durante una mudanza familiar

Estrategias para ayudar a los niños a navegar los cambios emocionales y prácticos de mudarse a un nuevo hogar. HowTo: Family Edition: family how-tos that actually help.

  1. Abordar la transición. Muchas familias encuentran que la transparencia ayuda a los niños a sentirse más seguros. Compartir la noticia de una mudanza tan pronto como los planes son concretos permite a los niños tiempo para procesar la información. Los padres que involucran a los niños de maneras apropiadas para su edad, como permitirles empacar una caja de sus propias pertenencias o elegir un color de pintura para su nueva habitación, a menudo informan que sus hijos sienten una mayor sensación de control en el proceso. Es común que los niños expresen sus sentimientos a través del comportamiento en lugar de las palabras. La regresión en el sueño o el entrenamiento para ir al baño, el aumento de la irritabilidad o la necesidad de apego son a menudo formas en que los niños comunican que se sienten abrumados por el cambio.
  2. Establecer estabilidad. Mantener rituales familiares es fundamental para ayudar a los niños a sentirse arraigados durante una mudanza. Priorizar las historias habituales para dormir, las comidas o las actividades de fin de semana puede proporcionar una sensación de continuidad incluso cuando el entorno físico está en constante cambio. Algunas familias optan por desempacar primero la habitación de un niño, asegurando que sus objetos de consuelo y la distribución familiar se recrean rápidamente para proporcionar una 'base' en el nuevo espacio. La exploración es otra forma de crear un sentido de pertenencia. Visitar el nuevo vecindario, identificar parques locales o encontrar una nueva heladería favorita puede ayudar a transformar un lugar desconocido en un lugar lleno de asociaciones positivas.