Cómo manejar las luchas de poder a la hora de comer

Navegue los comportamientos alimentarios desafiantes comprendiendo la división de responsabilidades y fomentando un entorno de baja presión en la mesa.

  1. La División de Responsabilidades. Muchos nutricionistas pediátricos y terapeutas familiares sugieren el marco de la 'División de Responsabilidades'. En este modelo, el padre es responsable del 'qué', 'cuándo' y 'dónde' de la alimentación, eligiendo opciones saludables y estableciendo un horario de comidas constante. El niño es responsable del 'si' y 'cuánto', decidiendo qué alimentos ofrecidos comer y en qué cantidad. Cuando los padres adoptan este enfoque, a menudo descubren que se elimina la presión de "limpiar el plato" o "probar un bocado más". Esto permite al niño escuchar sus propias señales de hambre y saciedad, lo que, según las investigaciones, es una habilidad fundamental para desarrollar una relación saludable con la comida a lo largo de la infancia.
  2. Navegar la alimentación selectiva. Es común que los niños pasen por fases de alimentación selectiva, a menudo denominadas neofobia alimentaria. Los padres que abordan estas fases con neutralidad a menudo tienen éxito al seguir ofreciendo una variedad de alimentos sin comentarios. Si un niño rechaza un artículo específico, simplemente proporcionar un alimento "seguro" en el plato, algo que se sabe que el niño disfruta, puede reducir la ansiedad y mantener la atmósfera de la hora de comer tranquila. Algunas familias descubren que involucrar a los niños en la preparación de las comidas, como lavar verduras o poner la mesa, aumenta su disposición a interactuar con nuevos alimentos. El objetivo es hacer de la mesa un lugar de conexión en lugar de un sitio de negociación.