Apoyando a tu hijo a través de grandes emociones

Aprende a navegar las intensas explosiones emocionales proporcionando apoyo constante y herramientas de corre-regulación para tu hijo.

  1. Comprendiendo la corre-regulación. Los niños dependen de sus cuidadores para que actúen como un sistema nervioso externo durante momentos de angustia. Este proceso, conocido como corre-regulación, implica mantener la calma y la presencia mientras tu hijo experimenta emociones intensas. Al mantener una postura estable y no reactiva, le señalas a tu hijo que sus sentimientos son manejables y que no está solo. Muchos padres descubren que simplemente sentarse cerca, u ofrecer una presencia tranquila sin exigir que el niño 'deje de llorar', ayuda al niño a superar el pico de su emoción más rápidamente. El objetivo no es suprimir el sentimiento, sino proporcionar un recipiente para él hasta que el sistema nervioso vuelva a un estado de equilibrio.
  2. Nombrando la emoción. La investigación en desarrollo infantil sugiere que etiquetar las emociones puede ayudar a activar la corteza prefrontal, la parte del cerebro responsable de la lógica y la regulación. Cuando un niño está en medio de una crisis, a menudo está operando desde su cerebro emocional; al nombrar lo que siente ('Parece que estás muy frustrado porque la torre de bloques se cayó'), le ayudas a tender un puente entre su experiencia física y su comprensión cognitiva. Algunas familias tienen éxito utilizando una 'rueda de emociones' o ayudas visuales durante momentos de calma para construir el vocabulario emocional de su hijo. Cuando el niño tiene las palabras para identificar su estado interno, eventualmente podrá expresar sus necesidades antes de que la frustración llegue a un punto crítico.