Apoyar a los estudiantes con ansiedad por el rendimiento

Explore enfoques comunes para ayudar a los niños a manejar el estrés y los nervios asociados con el rendimiento académico o extracurricular.

  1. Comprender las raíces de la ansiedad. Los padres a menudo observan que la ansiedad por el rendimiento surge del deseo de cumplir con las expectativas internas o la presión externa percibida. Cuando los niños se preocupan por el resultado de un evento, su enfoque puede cambiar del proceso de aprendizaje al miedo al fracaso o al juicio. Reconocer estos sentimientos como una parte normal, aunque incómoda, del crecimiento puede ayudar a reducir el estigma que rodea la experiencia. Algunas familias encuentran útil distinguir entre 'nervios útiles', que pueden agudizar la concentración, y la 'ansiedad perjudicial' que causa síntomas físicos. Al etiquetar estas emociones, los niños pueden comenzar a desarrollar un vocabulario para su estado interno, que a menudo es el primer paso para manejarlo.
  2. Enfoques para calmar el sistema nervioso. Muchos profesionales sugieren técnicas de anclaje para ayudar a los estudiantes a regular su respuesta física al estrés. Estas pueden incluir ejercicios de respiración profunda, relajación muscular progresiva o prácticas simples de atención plena que devuelven la atención de un niño al momento presente en lugar de a un resultado futuro hipotético. Otro enfoque implica reformular la narrativa en torno al rendimiento. En lugar de centrarse en el resultado, los padres pueden alentar a los estudiantes a centrarse en el esfuerzo que han realizado o en las habilidades específicas que están practicando. Este cambio de un pensamiento 'orientado al rendimiento' a uno 'orientado al proceso' puede reducir el peso que se le da a un solo evento, lo que potencialmente disminuye las apuestas en la mente del niño.