Apoyar a los niños a través de grandes emociones
Explore enfoques comunes para ayudar a los niños a navegar emociones intensas y desarrollar habilidades de regulación emocional.
- Enfoques para la regulación emocional. Muchos padres adoptan el modelo de 'co-regulación', que sugiere que un niño aprende a calmarse al estar en presencia de un adulto tranquilo. Este enfoque implica permanecer físicamente presente durante una rabieta, usar una voz baja y constante, y validar la experiencia del niño sin necesariamente solucionar la causa subyacente de inmediato. Otro enfoque común es el 'entrenamiento emocional', un método en el que los padres ayudan a los niños a etiquetar sus sentimientos una vez que ha pasado la intensidad fisiológica. Al nombrar la emoción, como sentirse frustrado, decepcionado o asustado, los padres ayudan a los niños a construir el vocabulario necesario para identificar y comunicar sus necesidades en el futuro.
- Crear un ambiente de apoyo. Las familias a menudo tienen éxito al crear 'espacios para calmarse', un área designada en el hogar con objetos suaves o herramientas sensoriales que un niño puede elegir visitar cuando se siente abrumado. El objetivo aquí no es aislar al niño como forma de disciplina, sino proporcionar un refugio voluntario donde pueda recuperar su equilibrio. También vale la pena señalar que los niños a menudo son más capaces de hablar sobre sus sentimientos cuando no están en el fragor del momento. Muchos padres descubren que leer libros sobre emociones o discutir cómo los personajes de las historias manejan los desafíos puede proporcionar una forma de baja presión para enseñar alfabetización emocional.