Cómo construir un anemómetro casero para medir la velocidad del viento

Aprende a crear un anemómetro sencillo con materiales cotidianos para medir la velocidad del viento en familia.

  1. Materiales necesarios. Necesitarás: 5 vasos de plástico o papel pequeños, 2 pajitas o popotes, 1 alfiler o tachuela, 1 lápiz con goma de borrar, tijeras, grapadora o pegamento fuerte, un marcador de color llamativo, y plastilina o masa para moldear. También ten a mano un cronómetro o reloj con segundero para las mediciones posteriores.
  2. Preparación de los vasos. Toma 4 vasos y hazles un agujero pequeño en los costados, justo debajo del borde. Los agujeros deben quedar uno frente al otro. Pinta uno de estos vasos con el marcador de color llamativo para poder identificarlo fácilmente cuando gire. El quinto vaso será el centro y necesita un agujero en el fondo lo suficientemente grande para que pase el lápiz.
  3. Armado de la estructura. Inserta las dos pajitas en forma de cruz a través de los agujeros del vaso central. Asegúrate de que queden bien firmes y perpendiculares entre sí. Luego, engancha los 4 vasos de colores en los extremos de las pajitas, todos mirando hacia la misma dirección (como si fueran vagones de tren siguiendo una pista circular). Fíjalos bien con grapas o pegamento.
  4. Instalación del eje giratorio. Introduce el alfiler o tachuela a través del centro donde se cruzan las pajitas y clávalo en la goma de borrar del lápiz. El alfiler debe atravesar todo el sistema pero permitir que gire libremente. Ajusta la altura hasta que el anemómetro quede equilibrado y pueda girar sin rozar nada.
  5. Montaje y estabilización. Clava el lápiz en un trozo grande de plastilina o masa para que quede vertical y estable. Asegúrate de que toda la estructura esté bien balanceada y que los vasos puedan girar sin obstáculos. Prueba soplando suavemente para verificar que gira correctamente.
  6. Cómo medir la velocidad del viento. Para medir, cuenta cuántas veces pasa el vaso de color frente a ti en 30 segundos y multiplica por 2 para obtener las revoluciones por minuto. Lleva tu anemómetro a diferentes lugares: cerca de edificios, en espacios abiertos, en días con viento y sin viento. Anota tus mediciones y compara los resultados para entender cómo el entorno afecta la velocidad del viento.