Cómo cultivar tus propios cristales de sal
Aprende a convertir ingredientes sencillos de cocina en hermosos y brillantes cristales de sal utilizando un poco de ciencia.
- Disolver la sal. Pide ayuda a un adulto para verter 1 taza de agua caliente en tu frasco de vidrio. Revuelve la sal, una cucharada a la vez, hasta que no se disuelva más y veas un poco de sal en el fondo del frasco.
- Prepara tu base de cristal. Si quieres, añade una gota de colorante alimentario a tu agua. Ata un trozo de hilo al centro de tu lápiz y el otro extremo a una pequeña piedra limpia. Apoya el lápiz sobre la boca del frasco para que la piedra cuelgue en el agua sin tocar los lados ni el fondo.
- Espera y observa. Coloca tu frasco en un lugar soleado donde no lo golpeen. Durante los próximos días, el agua se evaporará, dejando la sal atrás para formar cristales en tu hilo. Revísalo una vez al día para ver cuánto ha crecido.