Cómo hacer un filtro de agua con arena y grava
Aprende a crear un filtro de agua casero con arena y grava para un experimento científico divertido y educativo.
- Materiales que necesitas. Para este experimento necesitarás: una botella de plástico transparente de 2 litros, arena limpia (puedes comprarla en una tienda de mascotas o jardinería), grava pequeña o piedrecitas limpias, algodón o tela de filtro de café, agua sucia para filtrar (mezcla agua con tierra, hojas pequeñas o colorante alimentario), un recipiente para recoger el agua filtrada, tijeras y cinta adhesiva. Asegúrate de que todos los materiales estén limpios antes de comenzar.
- Preparando el filtro. Corta la botella de plástico por la mitad, aproximadamente a un tercio desde la parte superior. Voltea la parte superior boca abajo e introdúcela en la parte inferior como si fuera un embudo. Asegura ambas partes con cinta adhesiva. Coloca una capa de algodón o filtro de café en el cuello de la botella para evitar que los materiales se salgan. Esta será la base de tu filtro.
- Creando las capas del filtro. Ahora vas a crear las capas de filtración. Primero, añade una capa de grava de aproximadamente 3-4 centímetros en el fondo (sobre el algodón). Luego, agrega una capa de arena de 5-6 centímetros encima de la grava. Finalmente, coloca otra capa delgada de grava de 2-3 centímetros en la parte superior. Estas capas trabajarán juntas para atrapar las partículas del agua sucia.
- Probando tu filtro. Prepara tu agua sucia mezclando agua limpia con tierra, hojas pequeñas o unas gotas de colorante alimentario. Vierte lentamente esta agua sucia por la parte superior de tu filtro. Observa cómo el agua pasa a través de las diferentes capas y se recolecta en la parte inferior. Compara el agua que sale con el agua sucia que pusiste al inicio. Notarás que está mucho más clara, aunque recuerda que este agua NO es segura para beber.
- Entendiendo qué pasó. Tu filtro funciona por filtración física. La grava atrapa las partículas más grandes como hojas y pedazos de tierra. La arena, con sus espacios más pequeños, atrapa partículas más finas. El algodón actúa como un filtro final. Explica a tus hijos que este es un proceso similar a como la tierra filtra naturalmente el agua de lluvia. Sin embargo, este tipo de filtro solo remueve partículas visibles, no bacterias o químicos, por eso el agua filtrada no es segura para beber.