Cómo cultivar moho en pan para experimentos científicos caseros

Aprende a cultivar moho en pan de forma controlada para enseñar ciencias a tus hijos en casa.

  1. Materiales necesarios. Reúne rebanadas de pan blanco (sin conservantes si es posible), bolsas de plástico con cierre hermético, agua en atomizador, guantes desechables, mascarillas, toallas de papel, y etiquetas adhesivas. También necesitarás un lugar cálido y oscuro como un armario. Es importante usar guantes y mascarillas durante todo el proceso para evitar inhalar esporas.
  2. Preparación del experimento. Lávense las manos y pónganse guantes. Tomen varias rebanadas de pan y rocíenlas ligeramente con agua hasta que estén húmedas pero no empapadas. Coloquen cada rebanada en una bolsa de plástico separada, dejando un poco de aire dentro antes de cerrarla. Etiqueten cada bolsa con la fecha y el tipo de condiciones (húmedo, seco, con tierra, etc.) para comparar resultados.
  3. Creación de diferentes condiciones. Para hacer el experimento más interesante, creen diferentes ambientes. Una bolsa puede tener pan húmedo, otra con pan seco, y otra donde toquen el pan con las manos sucias antes de humedecerlo. También pueden probar con diferentes tipos de pan o agregar una pizca de tierra. Esto les ayudará a entender qué condiciones favorecen el crecimiento del moho.
  4. Observación y seguimiento. Coloquen las bolsas en un lugar cálido y oscuro. Revisen diariamente usando guantes y mascarilla, pero sin abrir las bolsas. Tomen fotos y anoten los cambios en un cuaderno científico. El moho generalmente aparece entre el segundo y quinto día. Observarán diferentes colores y texturas: verde, azul, negro, o blanco. Cada tipo de moho es diferente y tiene características únicas.
  5. Disposición segura. Después de una semana de observación, es hora de desechar el experimento de forma segura. Sin abrir las bolsas, colóquenlas dentro de otra bolsa de basura y átlenla bien antes de tirarla. Lávense las manos inmediatamente después. Nunca abran las bolsas con moho ni permitan que los niños las toquen directamente, ya que las esporas pueden causar reacciones alérgicas o respiratorias.