Cómo extraer ADN de una fresa: experimento científico casero

Aprende a extraer ADN de una fresa con materiales caseros en este experimento científico fácil y educativo.

  1. Materiales que necesitas. Para este experimento necesitarás: 2-3 fresas frescas, 1 cucharada de detergente líquido para platos, 1/2 cucharadita de sal, 3 cucharadas de agua, 1 bolsa de plástico con cierre, alcohol isopropílico frío (del 70% o 99%), un colador fino o gasa, un vaso transparente, y palillos de dientes. Es importante que el alcohol esté bien frío, así que guárdalo en el congelador por lo menos 30 minutos antes del experimento.
  2. Prepara la solución de extracción. En un vaso pequeño, mezcla el agua, el detergente líquido y la sal. Revuelve suavemente para que no haga mucha espuma. Esta mezcla especial ayudará a romper las paredes celulares de la fresa para liberar el ADN. El detergente disuelve las membranas celulares, mientras que la sal ayuda a separar el ADN de otras sustancias.
  3. Tritura las fresas. Quita las hojas verdes de las fresas y córtalas en pedazos pequeños. Colócalas dentro de la bolsa de plástico con cierre y ciérrala bien. Ahora viene la parte divertida: aplasta las fresas con las manos hasta que queden completamente trituradas. Los niños pequeños pueden necesitar ayuda, pero a los más grandes les encanta esta parte. El objetivo es convertir las fresas en una pasta líquida.
  4. Mezcla con la solución. Abre la bolsa con cuidado y añade la solución de detergente, agua y sal que preparaste antes. Cierra bien la bolsa y mezcla suavemente por unos 2-3 minutos. No agites demasiado fuerte para evitar que se rompa el ADN. Esta mezcla debe reposar durante 10-15 minutos para que el detergente haga su trabajo de romper las células.
  5. Filtra la mezcla. Coloca el colador fino o la gasa sobre un vaso transparente y vierte la mezcla de fresa para filtrarla. Presiona suavemente los restos sólidos para extraer más líquido. El líquido rosado que obtienes contiene el ADN de la fresa, pero aún no lo puedes ver porque está disuelto en el agua.
  6. Añade el alcohol frío. Aquí es donde ocurre la magia. Inclina el vaso y vierte muy lentamente el alcohol frío por la pared del vaso, para que forme una capa encima del líquido de fresa. El alcohol debe estar bien frío y debes verterlo despacio para que no se mezcle. En pocos minutos verás aparecer unos hilos blancos y pegajosos en la zona donde se juntan los dos líquidos: ¡ese es el ADN!
  7. Observa y recoge el ADN. Los hilos blancos y viscosos que ves son cadenas de ADN de la fresa. Puedes usar un palillo de dientes para recoger estos hilos y observarlos más de cerca. El ADN se ve como una sustancia pegajosa y transparente. Explícales a tus hijos que este material microscópico contiene toda la información para hacer una planta de fresa completa.