Cómo construir un hotel para insectos con tu familia

Aprende a crear un refugio natural para insectos beneficiosos usando materiales sencillos que tienes en casa.

  1. Materiales que necesitas. Reúne estos materiales antes de empezar: una caja de madera o contenedor plástico resistente, ramas secas de diferentes grosores, piñas de pino, trozos de bambú o cañas huecas, ladrillos con agujeros, paja o heno seco, hojas secas, papel periódico arrugado, y malla metálica o tela mosquitera. También necesitarás tijeras, alambre o cuerda resistente para atar, y herramientas básicas como martillo y clavos si usas madera.
  2. Preparación del contenedor principal. Elige un lugar protegido de vientos fuertes pero que reciba algo de sol matutino. Si usas una caja de madera, asegúrate de que tenga buen drenaje haciendo algunos agujeros pequeños en la base. El contenedor debe tener al menos 20 centímetros de profundidad para que los materiales no se caigan. Si es de plástico, perfora agujeros para ventilación en los costados. Coloca el contenedor sobre ladrillos o piedras para elevarlo del suelo y evitar humedad excesiva.
  3. Llenado por secciones. Divide tu contenedor en secciones como si fuera un edificio de apartamentos. En una sección, apila ramas secas de diferentes grosores dejando espacios entre ellas. En otra, coloca las cañas de bambú cortadas en trozos de 15-20 centímetros, con los huecos hacia adelante. Llena una tercera sección con piñas de pino apretadas entre sí. Usa ladrillos con agujeros para crear refugios para insectos más grandes. Rellena los espacios restantes con paja seca, hojas arrugadas o papel periódico. Cada material atraerá diferentes tipos de insectos beneficiosos.
  4. Instalación y protección. Una vez lleno, cubre la parte frontal con malla metálica o tela mosquitera para evitar que los materiales se caigan pero permitiendo el acceso a los insectos. Fija la malla con grapas o alambre. Coloca el hotel en posición vertical, idealmente orientado hacia el sureste para recibir sol matutino. Puede ir apoyado contra una pared, colgado de un árbol robusto, o montado sobre un poste. Asegúralo bien para que no se mueva con el viento. La altura ideal es entre 30 centímetros y 2 metros del suelo.
  5. Mantenimiento durante el año. Revisa tu hotel para insectos cada pocos meses, especialmente después de tormentas fuertes. Reemplaza materiales que se hayan descompuesto o estén muy húmedos, pero hazlo gradualmente para no disturbar a los habitantes. En invierno, resiste la tentación de 'limpiar' el hotel - muchos insectos hibernan adentro. En primavera, puedes agregar materiales frescos si es necesario. Mantén un registro fotográfico para que los niños vean cómo cambia con las estaciones y qué insectos observan visitándolo.