Cómo empezar un contenedor de compost en casa

Guía práctica para familias sobre cómo crear y mantener un contenedor de compost casero con niños de todas las edades.

  1. Elige el lugar perfecto. Busca un área en tu patio que tenga sombra parcial y esté cerca de la cocina para facilitar el transporte de restos. El lugar debe tener buen drenaje y estar accesible para toda la familia. Evita zonas muy soleadas porque el compost se secará demasiado rápido, y lugares muy húmedos donde podría encharcarse.
  2. Decide qué tipo de contenedor usar. Puedes comprar un contenedor de compost, construir uno con tablas de madera o simplemente hacer una pila al aire libre. Para familias principiantes, un contenedor con tapa es ideal porque mantiene alejados a los animales y controla los olores. Si tienes poco espacio, considera un tambor giratorio que es compacto y fácil de manejar para los niños.
  3. Aprende qué materiales agregar. Tu compost necesita materiales 'verdes' (ricos en nitrógeno) y 'marrones' (ricos en carbono). Los verdes incluyen restos de frutas y verduras, cáscaras de huevo y posos de café. Los marrones son hojas secas, papel de periódico triturado y ramas pequeñas. Nunca agregues carne, lácteos, aceites o heces de mascotas porque pueden atraer plagas o crear malos olores.
  4. Crea la mezcla correcta. Usa aproximadamente tres partes de materiales marrones por cada parte de materiales verdes. Empieza con una capa de materiales marrones en el fondo, luego alterna capas verdes y marrones. Cada vez que agregues restos de cocina, cúbrelos con materiales marrones para evitar olores y moscas.
  5. Mantén tu compost saludable. Voltea tu compost cada 2-3 semanas con una pala o tenedor para que entre aire. La mezcla debe sentirse como una esponja húmeda - no empapada ni completamente seca. Si está muy seco, agrega un poco de agua. Si está muy húmedo, añade más materiales marrones secos. Un compost saludable huele a tierra de bosque.
  6. Reconoce cuándo está listo. Tu compost estará listo en 3-6 meses cuando se vea como tierra oscura y rica, y no puedas reconocer los materiales originales. Debe tener un olor agradable a tierra. Usa este compost terminado en tu jardín o macetas para ayudar a que las plantas crezcan fuertes y saludables.