Cómo hacer un terrario en un frasco con niños
Aprende a crear un jardín miniatura en un frasco para disfrutar la naturaleza en casa con toda la familia.
- Materiales que necesitas. Consigue un frasco de vidrio grande con tapa (como los de mermelada), piedritas pequeñas o grava, carbón activado (opcional, lo venden en tiendas de mascotas), tierra para plantas, plantas pequeñas como suculentas o helechos pequeños, musgo (si lo encuentras), y agua en un rociador. También ten a mano una cuchara pequeña para plantar y decoraciones como piedritas bonitas si quieres.
- Prepara la base del terrario. Primero, lava bien el frasco con agua y jabón, y sécalo completamente. Pon una capa de piedritas en el fondo del frasco, como de 2 centímetros de alto. Esto ayuda a que el agua no se acumule en las raíces. Si tienes carbón activado, pon una capa finita encima de las piedras para mantener el agua limpia.
- Añade la tierra y las plantas. Echa la tierra encima hasta llenar como la tercera parte del frasco. Haz un hoyito pequeño con la cuchara para cada planta. Saca las plantas de sus macetitas con cuidado y quita un poquito de tierra de las raíces. Ponlas en los hoyitos y cúbrelas con tierra suavemente. Deja espacio entre las plantas para que puedan crecer.
- Decora y riega tu terrario. Añade musgo alrededor de las plantas si tienes, y pon las piedritas decorativas donde te gusten. Rocía un poquito de agua sobre las plantas y la tierra, pero sin empapar. La tierra debe estar húmeda pero no mojada. Pon la tapa al frasco si quieres un terrario cerrado, o déjalo abierto si prefieres regarlo de vez en cuando.
- Cuida tu terrario. Coloca el terrario en un lugar con luz pero no al sol directo. Si es cerrado, casi no necesitará agua porque se recicla sola dentro del frasco. Si ves que se empaña mucho, abre la tapa un ratito. Si es abierto, rocía agua cuando veas que la tierra se ve seca. Recorta las hojas que se pongan amarillas o marrones.