Cómo hacer un recolector de agua de lluvia para tu jardín

Aprende a construir un barril recolector de agua de lluvia casero para regar tu jardín de forma ecológica.

  1. Materiales que necesitarás. Consigue un barril de plástico de 200 litros (asegúrate de que no haya contenido químicos tóxicos), una llave de agua o grifo, una malla fina, pegamento resistente al agua, una broca para taladro, cinta de teflón, y bloques o ladrillos para elevar el barril. También necesitarás un canalón o bajante de agua cerca para conectar el sistema.
  2. Preparación del barril. Limpia muy bien el barril por dentro y por fuera con agua y jabón. Déjalo secar completamente. Elige un lugar cerca de un bajante de agua y que esté en una superficie firme y nivelada. Coloca los bloques o ladrillos donde irá el barril para elevarlo del suelo - esto te dará presión de agua y facilitará llenar regaderas.
  3. Instalación del grifo. Marca un punto a unos 15 centímetros del fondo del barril para hacer el agujero del grifo. Perfora cuidadosamente con la broca del tamaño adecuado para tu grifo. Envuelve la rosca del grifo con cinta de teflón y enróscalo firmemente en el agujero. Aplica pegamento resistente al agua alrededor del grifo por dentro y por fuera para sellar bien.
  4. Creación de la entrada de agua. En la tapa del barril, corta un agujero del tamaño adecuado para conectar con tu bajante. Puedes hacer esto cortando un círculo o adaptando la forma según tu sistema de canalones. Coloca la malla fina sobre este agujero y fíjala bien - esto evitará que entren hojas, insectos y residuos al agua.
  5. Instalación y conexión. Coloca el barril sobre los bloques en su posición final. Conecta el bajante al agujero de la tapa, asegurándote de que el agua fluya directamente hacia el barril. Puedes necesitar redirigir o extender tu bajante existente. Haz una prueba con la manguera para verificar que no haya fugas y que el grifo funcione correctamente.
  6. Mantenimiento básico. Revisa y limpia la malla regularmente para quitar hojas y residuos. En invierno, vacía el barril completamente para evitar que se congele y se dañe. Limpia el interior del barril cada pocos meses para mantener el agua fresca. Siempre mantén la tapa bien cerrada para evitar que se convierta en criadero de mosquitos.