Cómo actuar frente al público sin quedarse paralizado
Guía práctica para ayudar a niños y adolescentes a superar los nervios y actuar con confianza en presentaciones musicales.
- Preparación antes de la presentación. La confianza viene de la preparación. Asegúrate de que tu hijo domine completamente la pieza musical que va a interpretar. Practiquen juntos hasta que pueda tocarla o cantarla sin pensar demasiado. Hagan presentaciones pequeñas en casa primero, frente a familiares o amigos cercanos. Esto ayuda a acostumbrarse a tener una audiencia. También es útil visitar el lugar donde será la presentación antes del día del evento para que se familiarice con el espacio.
- Técnicas de respiración y relajación. Enseña a tu hijo técnicas simples de respiración profunda. Que inhale lentamente por la nariz contando hasta cuatro, mantenga el aire por dos segundos y exhale por la boca contando hasta seis. Esto ayuda a calmar los nervios inmediatamente. También pueden practicar relajar los músculos tensando y luego soltando cada parte del cuerpo, empezando por los pies y subiendo hasta la cabeza. Estas técnicas funcionan mejor cuando se practican regularmente, no solo el día de la presentación.
- El día de la presentación. Lleguen temprano para que tu hijo tenga tiempo de acostumbrarse al ambiente sin prisas. Que haga ejercicios de calentamiento vocal o con su instrumento. Recuérdale que es normal sentir mariposas en el estómago y que eso significa que su cuerpo está preparándose para hacer algo importante. Justo antes de subir al escenario, que haga sus ejercicios de respiración y se recuerde a sí mismo que está preparado y que lo va a hacer bien.
- Durante la actuación. Enséñale a concentrarse en la música, no en la audiencia. Si comete un error, que continúe como si nada hubiera pasado; la mayoría de la gente no se dará cuenta. Que mantenga una postura cómoda y respire normalmente. Si se siente abrumado, puede elegir una persona amigable en la audiencia y 'tocar para esa persona' en lugar de para todo el grupo. Recuérdale que disfrute el momento; después de toda la práctica, este es el momento de compartir su música.
- Después de la presentación. Celebren juntos, sin importar cómo haya salido. Hablen sobre lo que salió bien y lo que aprendieron para la próxima vez, pero siempre con una actitud positiva. Si tu hijo se siente decepcionado por algún error, recuérdale que todos los músicos cometen errores y que cada presentación es una oportunidad para aprender. Es importante que asocie las presentaciones con experiencias positivas para que quiera seguir haciéndolas.