Cómo practicar un instrumento sin aburrirte

Haz que la práctica de instrumentos sea divertida y atractiva con juegos, metas y técnicas creativas que te mantengan motivado.

  1. Establece mini sesiones de práctica. En lugar de practicar durante un bloque largo, divídelo en mini sesiones de 10 a 15 minutos. Pon un temporizador y concéntrate en una sola cosa durante cada sesión: tal vez escalas, luego una canción nueva, luego algo que ya conozcas bien. Las ráfagas cortas mantienen tu cerebro fresco y hacen que la práctica sea menos abrumadora.
  2. Crea juegos de práctica. Convierte las técnicas en juegos. Por ejemplo, mira cuántas veces puedes tocar una escala sin errores, o desafíate a tocar una canción más rápido cada día. También puedes hacer una 'ruleta de práctica': escribe diferentes canciones o ejercicios en trozos de papel, elige uno al azar y eso es lo que practicarás a continuación.
  3. Mezcla lo familiar con lo nuevo. Siempre incluye algo que ya conozcas bien en tu práctica. Comienza o termina con una canción que puedas tocar con confianza; se siente bien y te recuerda cuánto has aprendido. Luego aborda lo nuevo y desafiante en el medio, cuando tu concentración sea más fuerte.
  4. Grábate regularmente. Usa tu teléfono para grabarte tocando una vez a la semana. Es asombroso cuánto progreso puedes escuchar cuando comparas grabaciones de hace un mes. Además, escuchar te ayuda a detectar errores que podrías no notar mientras tocas.
  5. Establece metas diarias diminutas. Elige una cosa pequeña y específica para mejorar cada día. Tal vez sean cuatro compases de una canción tocados fluidamente, o conseguir que un cambio de acorde complicado salga bien tres veces seguidas. Escríbelo y márcalo cuando lo logres. Las pequeñas victorias se suman rápidamente.
  6. Cambia tu espacio de práctica. No siempre practiques en el mismo lugar. Intenta tocar en diferentes habitaciones, al aire libre si tu instrumento lo permite, o incluso simplemente mirando en una dirección diferente. Un cambio de escenario puede hacer que la práctica se sienta fresca y nueva.
  7. Aprende canciones que realmente te gusten. Pregúntale a tu profesor de música si puedes trabajar en canciones que te gusten, no solo en las de tu libro de método. Tocar música que te entusiasma hace que la práctica se sienta menos como trabajo. A menudo puedes encontrar versiones simplificadas de canciones populares en línea o en libros de música.