Cómo practicar tu instrumento sin frustrarte

Aprende a dividir la práctica de tu música en pasos pequeños y manejables para mantener la calma y divertirte mientras aprendes.

  1. Establece una meta pequeña. En lugar de intentar aprender una canción entera de una vez, elige solo dos o tres compases. Dite a ti mismo: 'Hoy solo voy a dominar estas notas específicas'. Los objetivos pequeños son mucho más fáciles de alcanzar que los grandes.
  2. Baja la velocidad. Si sigues cometiendo errores, probablemente estás tocando demasiado rápido. Disminuye el tempo hasta que puedas tocar el pasaje perfectamente tres veces seguidas. La velocidad llega naturalmente una vez que tus dedos saben exactamente a dónde ir.
  3. Usa el método del temporizador. Pon un temporizador de 10 o 15 minutos. Cuando suene el temporizador, ¡terminaste por la sesión! Saber que hay un tiempo de finalización te ayuda a mantenerte concentrado y evita que te sientas abrumado.
  4. Toma un descanso de reinicio. Si sientes que tus hombros se tensan o tu cara se calienta, detente inmediatamente. Aléjate, bebe un trago de agua o haz cinco saltos. Vuelve al instrumento cuando te sientas tranquilo y listo para intentarlo de nuevo.