Cómo actuar frente al público sin quedarse paralizado

Guía práctica para ayudar a niños y adolescentes a superar los nervios y actuar con confianza en presentaciones musicales.

  1. Preparación antes de la presentación. La confianza viene de la preparación. Asegúrate de que tu hijo domine completamente la pieza musical que va a interpretar. Practiquen juntos hasta que pueda tocarla o cantarla sin pensar demasiado. Hagan presentaciones pequeñas en casa primero, frente a familiares o amigos cercanos. Esto ayuda a acostumbrarse a tener una audiencia. También es útil visitar el lugar donde será la presentación antes del día del evento para que se familiarice con el espacio.
  2. Técnicas de respiración y relajación. Enseña a tu hijo técnicas simples de respiración profunda. Que inhale lentamente por la nariz contando hasta cuatro, mantenga el aire por dos segundos y exhale por la boca contando hasta seis. Esto ayuda a calmar los nervios inmediatamente. También pueden practicar relajar los músculos tensando y luego soltando cada parte del cuerpo, empezando por los pies y subiendo hasta la cabeza. Estas técnicas funcionan mejor cuando se practican regularmente, no solo el día de la presentación.
  3. El día de la presentación. Lleguen temprano para que tu hijo tenga tiempo de acostumbrarse al ambiente sin prisas. Que haga ejercicios de calentamiento vocal o con su instrumento. Recuérdale que es normal sentir mariposas en el estómago y que eso significa que su cuerpo está preparándose para hacer algo importante. Justo antes de subir al escenario, que haga sus ejercicios de respiración y se recuerde a sí mismo que está preparado y que lo va a hacer bien.
  4. Durante la actuación. Enséñale a concentrarse en la música, no en la audiencia. Si comete un error, que continúe como si nada hubiera pasado; la mayoría de la gente no se dará cuenta. Que mantenga una postura cómoda y respire normalmente. Si se siente abrumado, puede elegir una persona amigable en la audiencia y 'tocar para esa persona' en lugar de para todo el grupo. Recuérdale que disfrute el momento; después de toda la práctica, este es el momento de compartir su música.
  5. Después de la presentación. Celebren juntos, sin importar cómo haya salido. Hablen sobre lo que salió bien y lo que aprendieron para la próxima vez, pero siempre con una actitud positiva. Si tu hijo se siente decepcionado por algún error, recuérdale que todos los músicos cometen errores y que cada presentación es una oportunidad para aprender. Es importante que asocie las presentaciones con experiencias positivas para que quiera seguir haciéndolas.