Cómo manejar cuando alguien te trata mal
Guía práctica para enseñar a tus hijos a responder cuando otros los tratan mal o son crueles con ellos.
- Reconoce tus sentimientos. Cuando alguien te trata mal, es normal sentirse triste, enojado o confundido. Estos sentimientos son válidos y está bien tenerlos. Habla con tus padres o un adulto de confianza sobre cómo te sientes. Nombrar las emociones te ayuda a entenderlas mejor. Puedes decir 'me siento herido' o 'me siento frustrado'. No tienes que guardar estos sentimientos dentro de ti.
- Mantén la calma. Cuando alguien es cruel contigo, trata de mantener la calma aunque te sientas muy molesto por dentro. Respira profundo tres veces antes de responder. Esto te ayuda a pensar con claridad. Si te enojas mucho, está bien alejarte de la situación por un momento. Puedes ir al baño, caminar un poco, o buscar a un adulto. Recuerda que mantener la calma te da más poder sobre la situación.
- Usa palabras firmes pero respetuosas. Si decides responder directamente, usa una voz firme y clara. Puedes decir cosas como 'No me gusta como me estás hablando' o 'Para, eso no está bien'. Mira a la persona a los ojos cuando hables. No uses palabras hirientes de vuelta, aunque tengas ganas de hacerlo. Ser respetuoso te hace ver más maduro y fuerte. Si la persona no para después de que le pides, busca ayuda de un adulto.
- Busca apoyo. Siempre cuéntale a un adulto de confianza cuando alguien te trata mal. Esto puede ser tus padres, un maestro, o un familiar cercano. No es acusar, es cuidarte. Los adultos pueden ayudarte a decidir qué hacer y te pueden proteger. Si la primera persona no te ayuda, habla con otro adulto. También puedes buscar apoyo de buenos amigos que te hagan sentir mejor.
- Protege tu autoestima. Recuerda que cuando alguien es cruel contigo, dice más sobre esa persona que sobre ti. Las palabras hirientes de otros no definen quién eres. Piensa en las cosas buenas sobre ti mismo. Haz una lista de tus cualidades positivas y léela cuando te sientas mal. Pasa tiempo haciendo cosas que disfrutas y con personas que te tratan bien. Tu valor como persona no cambia por cómo otros te tratan.
- Aprende cuándo alejarte. A veces la mejor respuesta es alejarse de la situación. Si alguien sigue siendo cruel después de que le pides que pare, está bien irse. No tienes que quedarte y soportar el maltrato. Busca un lugar seguro o ve con otros amigos. Si esto pasa en la escuela, ve al salón de un maestro. Alejarse no es cobardía, es una decisión inteligente para cuidarte.