Cómo hacer salsa de pizza casera con tomates frescos

Aprende a preparar una deliciosa salsa de pizza casera usando tomates frescos con esta receta fácil para toda la familia.

  1. Ingredientes que necesitas. Para hacer aproximadamente 2 tazas de salsa necesitarás: 1 kilo de tomates maduros (pueden ser tomates roma o tomates regulares), 3 dientes de ajo picados finamente, 1 cebolla mediana picada, 2 cucharadas de aceite de oliva, 1 cucharadita de sal, 1/2 cucharadita de pimienta negra, 1 cucharada de azúcar (opcional, para reducir acidez), 1 cucharadita de orégano seco, 1/2 cucharadita de albahaca seca, y 1 hoja de laurel.
  2. Preparar los tomates. Lava bien los tomates bajo agua fría. Para pelarlos fácilmente, haz una X pequeña con un cuchillo en la parte inferior de cada tomate. Hierve agua en una olla grande y sumerge los tomates por 1-2 minutos hasta que veas que la piel comienza a desprenderse. Retíralos inmediatamente y colócalos en un recipiente con agua helada. Una vez fríos, pela la piel con las manos - debería salir muy fácilmente. Corta los tomates por la mitad, retira las semillas con una cuchara y pica la pulpa en trozos medianos.
  3. Cocinar la base de la salsa. En una sartén grande o cacerola, calienta el aceite de oliva a fuego medio. Agrega la cebolla picada y cocina por 3-4 minutos hasta que esté transparente. Añade el ajo picado y cocina por 1 minuto más, revolviendo constantemente para que no se queme. El ajo debe oler aromático pero no dorado.
  4. Añadir los tomates y condimentos. Agrega los tomates picados a la sartén junto con la sal, pimienta, orégano, albahaca y la hoja de laurel. Si tus tomates están muy ácidos, añade una cucharada de azúcar. Revuelve bien todos los ingredientes. Aumenta el fuego y deja que hierva, luego reduce a fuego bajo y deja cocinar a fuego lento.
  5. Cocinar y reducir la salsa. Deja que la salsa hierva a fuego lento por 30-45 minutos, revolviendo ocasionalmente. La salsa estará lista cuando haya reducido su volumen a la mitad y tenga una consistencia espesa. Si quieres una salsa más lisa, puedes usar una licuadora de mano para triturarla directamente en la sartén, o transferirla a una licuadora regular. Retira la hoja de laurel antes de usar.
  6. Enfriar y almacenar. Deja que la salsa se enfríe completamente antes de guardarla. Puedes usarla inmediatamente o almacenarla en el refrigerador por hasta una semana en un recipiente hermético. También puedes congelarla en porciones pequeñas por hasta 3 meses. Para congelar, usa recipientes pequeños o bolsas para congelador etiquetadas con la fecha.