Cómo hacer que el ramen instantáneo sepa realmente delicioso

Transforma el ramen básico en una comida nutritiva y sabrosa que toda la familia disfrutará.

  1. Mejora el caldo base. En lugar de usar solo agua, hierve el caldo con ingredientes aromáticos. Agrega una hoja de laurel, un diente de ajo aplastado, o un trozo de jengibre fresco al agua antes de añadir los fideos. Para más sabor, usa la mitad de agua y la mitad de caldo de pollo o verduras. Si el sobre de condimento te parece muy salado, usa solo la mitad y complementa con salsa de soja baja en sodio o un chorrito de aceite de sésamo.
  2. Añade proteína nutritiva. Un huevo es la forma más fácil de mejorar el ramen. Puedes batirlo y verterlo lentamente en el caldo hirviendo para crear hebras, o cocinar un huevo pasado por agua por separado y colocarlo encima. Otras opciones incluyen tiras de pollo cocido, tofu en cubitos, frijoles negros, o incluso sobras de carne desmenuzada. Agrega la proteína en los últimos 2-3 minutos de cocción para que se caliente bien.
  3. Incorpora verduras frescas. Las verduras transforman el ramen en una comida completa. Añade espinacas tiernas, brócoli picado, o zanahorias en juliana directamente al caldo hirviendo. Las cebollas verdes, maíz, y hongos también funcionan muy bien. Para verduras más duras como brócoli o zanahorias, agrégalas 3-4 minutos antes de que terminen los fideos. Las verduras de hoja verde solo necesitan el último minuto de cocción.
  4. Termina con ingredientes frescos. Una vez que sirvas el ramen, añade ingredientes frescos que no necesitan cocción. Unas gotas de aceite de sésamo, semillas de sésamo, cilantro picado, o cebollín fresco le dan un toque especial. Un chorrito de jugo de limón o unas gotas de sriracha pueden despertar todos los sabores. Para los niños, prueba con maíz dulce o tiritas de nori (alga marina) que les parezcan divertidas.