Cómo hacer que el ramen instantáneo sepa realmente delicioso
Transforma el ramen básico en una comida nutritiva y sabrosa que toda la familia disfrutará.
- Mejora el caldo base. En lugar de usar solo agua, hierve el caldo con ingredientes aromáticos. Agrega una hoja de laurel, un diente de ajo aplastado, o un trozo de jengibre fresco al agua antes de añadir los fideos. Para más sabor, usa la mitad de agua y la mitad de caldo de pollo o verduras. Si el sobre de condimento te parece muy salado, usa solo la mitad y complementa con salsa de soja baja en sodio o un chorrito de aceite de sésamo.
- Añade proteína nutritiva. Un huevo es la forma más fácil de mejorar el ramen. Puedes batirlo y verterlo lentamente en el caldo hirviendo para crear hebras, o cocinar un huevo pasado por agua por separado y colocarlo encima. Otras opciones incluyen tiras de pollo cocido, tofu en cubitos, frijoles negros, o incluso sobras de carne desmenuzada. Agrega la proteína en los últimos 2-3 minutos de cocción para que se caliente bien.
- Incorpora verduras frescas. Las verduras transforman el ramen en una comida completa. Añade espinacas tiernas, brócoli picado, o zanahorias en juliana directamente al caldo hirviendo. Las cebollas verdes, maíz, y hongos también funcionan muy bien. Para verduras más duras como brócoli o zanahorias, agrégalas 3-4 minutos antes de que terminen los fideos. Las verduras de hoja verde solo necesitan el último minuto de cocción.
- Termina con ingredientes frescos. Una vez que sirvas el ramen, añade ingredientes frescos que no necesitan cocción. Unas gotas de aceite de sésamo, semillas de sésamo, cilantro picado, o cebollín fresco le dan un toque especial. Un chorrito de jugo de limón o unas gotas de sriracha pueden despertar todos los sabores. Para los niños, prueba con maíz dulce o tiritas de nori (alga marina) que les parezcan divertidas.