Cómo hacer sopa con lo que tengas en la nevera

Aprende a preparar una sopa deliciosa y nutritiva usando los ingredientes que ya tienes en casa.

  1. Revisa lo que tienes disponible. Abre tu nevera y despensa para hacer un inventario. Busca verduras que estén un poco blandas pero aún buenas (cebollas, zanahorias, apio, tomates), sobras de carne o pollo cocido, granos como arroz o pasta, y caldos o agua. También revisa tus especias básicas como sal, pimienta, ajo en polvo, y hierbas secas. No te preocupes si no tienes todos los ingredientes típicos de una receta: la belleza de la sopa de aprovechamiento es su flexibilidad.
  2. Prepara la base de la sopa. Corta una cebolla en trozos medianos si tienes una disponible, ya que será la base de sabor. En una olla grande, calienta un poco de aceite a fuego medio y sofríe la cebolla hasta que esté transparente, unos 5 minutos. Si tienes ajo fresco o dientes que empiezan a brotar, pícalos y agrégalos por 1-2 minutos más. Esta base aromática le dará profundidad de sabor a tu sopa, pero si no tienes cebolla, puedes empezar directamente con otros vegetales.
  3. Agrega las verduras más duras primero. Incorpora las verduras que tardan más en cocinarse como zanahorias, apio, papas, o calabaza, cortadas en trozos del tamaño de un bocado. Cocina por 5-7 minutos, revolviendo ocasionalmente. Si tienes verduras congeladas que están a punto de quemarse por frío, este es el momento perfecto para usarlas. Incluso verduras que están un poco marchitas funcionan perfectamente en sopa, ya que se rehidratarán al cocinarse.
  4. Añade el líquido y los condimentos. Vierte suficiente agua, caldo (casero, de caja, o incluso de cubito) para cubrir las verduras más unos 5 centímetros adicionales. Si no tienes caldo, el agua funciona perfectamente: los vegetales crearán su propio sabor. Agrega sal, pimienta, y cualquier hierba seca que tengas como orégano, tomillo, o laurel. Si tienes tomates enlatados, frescos muy maduros, o pasta de tomate, agrégalos ahora para una base más rica.
  5. Incorpora proteínas y granos. Si tienes sobras de pollo, carne, o pescado cocido, córtalas en trozos y agrégalas ahora. Para granos como arroz, pasta pequeña, lentejas, o frijoles enlatados, incorpóralos según su tiempo de cocción: arroz crudo necesita 15-20 minutos, pasta 8-12 minutos, lentejas secas 25-30 minutos, y frijoles de lata solo 5 minutos para calentarse. Si usas pasta, ten cuidado de no agregar demasiada porque absorberá mucho líquido.
  6. Ajusta sabores y termina la cocción. Deja que la sopa hierva suavemente por 15-30 minutos hasta que todas las verduras estén tiernas. Prueba y ajusta los condimentos: más sal si está sosa, una pizca de azúcar si está muy ácida, o más agua si está muy espesa. En los últimos 5 minutos, agrega verduras de hoja como espinaca, acelga, o hierbas frescas que se cocinan rápidamente. Si quieres una textura más cremosa, puedes licuar una porción de la sopa y regresarla a la olla.
  7. Sirve y almacena correctamente. Sirve la sopa caliente y acompaña con pan, tortillas, o galletas saladas si tienes. La sopa mejora con el tiempo, así que las sobras serán aún más sabrosas al día siguiente. Guarda la sopa enfriada en la nevera por hasta 4 días, o congela porciones en recipientes apropiados por hasta 3 meses. Al recalentar, es posible que necesites agregar un poco más de agua o caldo si se ha espesado demasiado.