Cómo hacer arroz frito mejor que el de los restaurantes
Aprende a preparar arroz frito casero con técnicas profesionales que superarán tus pedidos favoritos.
- Prepara el arroz perfecto. El arroz es la base de todo. Usa arroz de grano largo como el jazmín o basmati, y cocínalo el día anterior. El arroz frío y seco es esencial: los granos se separan mejor y absorben los sabores sin convertirse en papilla. Si no tienes arroz del día anterior, extiende el arroz recién cocido en una bandeja y mételo al refrigerador por 30 minutos. Calcula una taza de arroz cocido por persona.
- Reúne y prepara todos los ingredientes. El arroz frito se cocina muy rápido, así que ten todo listo antes de encender la estufa. Pica finamente 2-3 dientes de ajo, 1 cucharada de jengibre fresco, 2 cebollas cambray y cualquier verdura que uses (zanahoria, chícharos, pimiento). Bate 2-3 huevos en un tazón. Ten listos salsa de soya, aceite de ajonjolí y aceite vegetal. Si usas proteína como pollo o camarón, cocínala primero y resérvala.
- Domina la técnica del wok. Usa un wok o sartén grande a fuego alto. El secreto está en el calor intenso y el movimiento constante. Calienta 2 cucharadas de aceite vegetal hasta que humee ligeramente. Agrega los huevos batidos y revuelve rápidamente para que se cocinen en trozos pequeños, luego retíralos. En el mismo wok, agrega un poco más de aceite, luego ajo y jengibre por 30 segundos. Agrega el arroz frío, separando los grumos con la espátula.
- Sazona y termina como un chef. Saltea el arroz por 2-3 minutos sin parar de mover. Agrega las verduras más duras primero (zanahoria), luego las suaves (chícharos). Incorpora la proteína cocida y los huevos revueltos. Rocía salsa de soya por los bordes del wok (no directamente sobre el arroz) para que se caliente antes de mezclarse. Agrega las cebollas cambray, unas gotas de aceite de ajonjolí y ajusta la sal. El arroz debe estar caliente, con granos separados y ligeramente tostados.