Cómo hacer sopa con verduras sobrantes

Aprende a transformar verduras sobrantes en una sopa deliciosa y nutritiva para toda la familia.

  1. Revisa y prepara tus verduras. Busca en tu refrigerador todas las verduras que tengas: zanahorias, apio, cebolla, brócoli, coliflor, papas, calabacín, tomates, o cualquier otra. Retira partes blandas o manchadas, pero no descartes verduras que solo estén un poco arrugadas. Lava bien todas las verduras y córtalas en trozos medianos. Las verduras más duras como zanahorias y papas córtalas más pequeñas para que se cocinen parejo.
  2. Prepara la base de tu sopa. En una olla grande, calienta un chorrito de aceite a fuego medio. Si tienes cebolla, córtala y cocínala primero hasta que esté transparente. Agrega las verduras más duras primero (como zanahorias, apio, papas) y cocínalas por 5 minutos. Luego añade las verduras más blandas (como calabacín, brócoli). Si quieres más sabor, puedes agregar un diente de ajo picado o hierbas como tomillo o laurel.
  3. Cocina la sopa. Cubre las verduras con agua o caldo (si lo tienes). El líquido debe cubrir las verduras por unos 3 centímetros. Agrega sal y pimienta al gusto. Hierve la mezcla y luego baja el fuego para que hierva suavemente. Cocina por 20-30 minutos hasta que las verduras estén tiernas. Puedes dejar la sopa con trozos o licuar una parte para hacerla más cremosa.
  4. Ajusta el sabor y sirve. Prueba la sopa y ajusta la sal si necesita. Puedes agregar un poco de limón para darle frescura o hierbas picadas como perejil o cilantro. Si quedó muy espesa, añade más agua o caldo. Si está muy líquida, cocina unos minutos más sin tapa para que se reduzca. Sirve caliente con pan tostado o galletas saladas.