Cómo hacer mermelada casera con fruta fresca
Aprende a preparar mermelada casera deliciosa con fruta fresca de temporada usando ingredientes simples.
- Ingredientes necesarios. Para hacer mermelada básica necesitas: 1 kg de fruta fresca (fresas, duraznos, ciruelas o la que prefieras), 600-800 gramos de azúcar (según el dulzor de la fruta) y el jugo de 1 limón grande. La proporción ideal es usar entre 60% y 80% del peso de la fruta en azúcar. Si la fruta está muy madura y dulce, usa menos azúcar. El limón ayuda a que la mermelada espese y conserva el color natural de la fruta.
- Preparación de la fruta. Lava bien la fruta con agua fría y sécala suavemente. Retira tallos, huesos y partes dañadas. Corta la fruta en trozos medianos - no demasiado pequeños porque se deshacen al cocinar. Si usas fresas, córtalas por la mitad. Para duraznos o ciruelas, corta en cuartos. Pesa la fruta ya preparada para calcular la cantidad exacta de azúcar que necesitas.
- Proceso de cocción. En una olla grande de fondo grueso, mezcla la fruta con el azúcar y déjala reposar 15 minutos para que suelte sus jugos. Añade el jugo de limón y lleva a fuego medio-alto. Remueve constantemente con una cuchara de madera. Cuando empiece a hervir, baja el fuego a medio y sigue cocinando entre 15 y 25 minutos, removiendo frecuentemente. La mermelada está lista cuando al pasar la cuchara por el fondo de la olla, la mezcla tarda unos segundos en volver a juntarse.
- Esterilización de frascos. Mientras se cocina la mermelada, esteriliza los frascos de vidrio. Lávalos bien con agua caliente y jabón. Colócalos en una olla grande, cúbrelos completamente con agua y hierve por 10 minutos. También hierve las tapas por 5 minutos. Mantén los frascos calientes hasta el momento de llenarlos - puedes dejarlos en el agua caliente o en el horno a 100°C.
- Envasado y conservación. Llena los frascos calientes con la mermelada hirviendo, dejando 1 cm de espacio libre en la parte superior. Limpia los bordes del frasco con un paño húmedo y coloca las tapas inmediatamente. Aprieta bien pero sin forzar. Deja enfriar completamente a temperatura ambiente. Escucharás un 'pop' cuando se selle el vacío. Etiqueta con la fecha y tipo de fruta. La mermelada bien sellada dura hasta 1 año en lugar fresco y oscuro.