Cómo hacer una brújula casera que funcione

Aprende a crear una brújula funcional en casa usando materiales sencillos que tienes a mano.

  1. Materiales que necesitas. Reúne una aguja de coser, un imán (puede ser de refrigerador), un recipiente con agua (como un tazón), un trozo pequeño de corcho o papel encerado, y tijeras. También es útil tener una brújula real para verificar que tu creación funcione correctamente.
  2. Magnetizar la aguja. Frota la aguja con el imán en una sola dirección, desde el ojo hasta la punta, aproximadamente 50 veces. Es importante mantener siempre la misma dirección y usar el mismo polo del imán. Esto alinea las partículas metálicas de la aguja y la convierte en un imán pequeño. Verifica que esté magnetizada acercándola a un clip metálico: debe atraerlo.
  3. Preparar la base flotante. Corta un pedazo de corcho del tamaño de una moneda, o usa un trozo pequeño de papel encerado. Esta base debe ser lo suficientemente grande para sostener la aguja sin hundirse, pero no tan grande que toque los bordes del recipiente. Si usas papel, asegúrate de que sea resistente al agua.
  4. Armar la brújula. Llena el recipiente con agua hasta la mitad. Coloca cuidadosamente la aguja magnetizada sobre la base flotante, asegurándote de que quede horizontal. Pon la base en el agua con mucho cuidado para evitar salpicaduras. La aguja debe flotar libremente sin tocar los bordes del recipiente.
  5. Probar y calibrar. Espera unos momentos hasta que la aguja se detenga completamente. Debería apuntar hacia el norte magnético. Puedes verificar esto con una brújula real o una aplicación de brújula en tu teléfono. Si no funciona, repite el proceso de magnetización frotando la aguja más veces con el imán.